lunes, 23 de septiembre de 2013

Escrito por axlmar en , , | 4:11 p. m. Sin comentarios



Escritura aún sin inspiración.



Para nosotros como escritores tenemos muchas facetas, la que todos decimos o nos gusta presumir es cuando escribimos cuando nos llega la inspiración. Pero no todo lo que escribimos es de esa forma.

Estando en un taller de escritura, muchas, pero muchas veces se tiene que escribir sin inspiración, y peor… en algunas ocasiones se tiene que escribir bajó presión. Nos dan fechas límites, una semana para escribir un cuento, una semana para escribir un capítulo, unos días para escribir una poesía.

Difícilmente llamamos a la inspiración cuando estamos contando los minutos que nos quedan para escribir y terminar una consigna. Muchas veces se hace de forma mecánica, escribir por escribir, llenar las hojas, y tratar de crear algo sin tener ese “toque del ángel”, sin que la “musa” llegué a regalarnos ideas.

En lo personal me ha sucedido muchas veces, a diferencia de una idea genial o parte de la historia, lo único que llega a mi cabeza son este tipo de frases: “¿de qué escribo?”  “No tengo idea de que poner”, “no siento que el personaje haga eso”, “creo que no sé cómo llegar a donde quiero”.  Esos son momentos muy frustrantes.

Hay veces que estando en el rush de adrenalina por completar una consigna, la musa se apiade de nosotros y nos llegué un destello de inspiración para poder llenar las páginas, pero hay veces que eso no ocurre.

¿Cuál es el resultado?

Bueno este varia, muchas veces lo que se escribe bajo presión, son cosas que no valen la pena, hemos escrito algo para salir del paso, algo literalmente censurable, algo digno de un bote de basura, sin embargo también me ha sucedido, que algo que escribí a prisas, sin inspiración y sin más motivo que cumplir una consigna, es algo que les gusta a todos… aunque por lo general, algo escrito de esa forma, no es del agrado de los propios autores.

Esto sucede, porque creo que como escritor te guste lo que escribas, tienes que escribir mientras estás a gusto escribiendo, si escribes un drama, tienes que sufrir junto con el protagonista, si escribes miedo, tienes que sentir el temor al estar escribiendo, si escribes romance, tienes que emocionarte. Un escritor transmite lo que siente al momento en que está escribiendo, y para llegar a una emoción no es fácil hacerlo si estás apurado escribiendo. La sensación que darás será de apuro más no quizá la que transmitirías escribiendo con un poco de inspiración.

Por eso es que autores como Vargas Llosa, se implementa la disciplina, escribir todos los días de tal a tal hora, él mismo sabe que no todo lo escrito en esas horas valdrá la pena, pero como dicen, si llega la inspiración que al menos te agarré con la pluma en la mano. Además de que “la práctica hace al maestro”. Una persona que escribe mucho así sea por consignas, escribirá mejor que alguien que nunca lo ha hecho.

Como en todo, esa es la parte que nos quieren enseñar los maestros de talleres, nuestros escritos ideales son aquellos que queremos escribir en medio de una nube de inspiración, junto a la musa y el ángel en nuestras cabezas… pero por desgracia la situación ideal pocas veces se puede lograr.

Escribir bajo presión, es más parecido a nuestros escritos reales, porque incluso los escritores profesionales tienen que cumplir fechas límites, es por eso que esta forma de escribir se convierte en nuestro día a día.

Allí es cuando entiendes lo que se dice “El talento es 1% inspiración y 99% esfuerzo”, los libros aún de los escritores más talentosos, fueron hechos tal vez la idea principal por inspiración, pero el resto del libro escrito bajo presión, por disciplina y en algunas partes tal vez incluso obligación. 

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