viernes, 14 de septiembre de 2018





Bien es sabido, sobre todo, aquí en México, si quieres vivir del oficio de escritor, tienes que ganar un premio literario, incluso si te arriesgas a sacar una edición de autor, los editores te dirán, “si quieres ser reconocido, debes ganar un concurso”.

Suena muy fácil, pero la realidad es muy distinta. Porque a medida que pasa el tiempo, vas viendo, que ganar un concurso, es como encontrarse una aguja en un pajar.

Si es tu primera vez en el mundo de los concursos literarios, puede que participes con mucha esperanza, que busques en internet las convocatorias, leer los requisitos, cumplirlos y entrar a concurso, pensando que obtendrás el premio… el tiempo pasa, y cuando dan los resultados, ni siquiera obtuviste una mención honorífica, sientes que como escritor no vales la pena, te dan ganas de dejarlo como en un simple hobbie y no volver a aspirar a ser un escritor.

Sí, es devastadora, la primera vez, pero hay que recordar varias cosas, y no dejarnos vencer ante el primer obstáculo.

¿Por qué no se ganan los concursos?

Hay varios elementos que pueden influir para que no ganes un concurso literario.

  • Tu escrito tiene errores de redacción u ortografía.

Si tu texto no está cuidado, y tiene errores, difícilmente va a ganar un concurso literario, sabemos que existen los editores, pero un juez va a preferir un texto limpio que evite trabajo de más, a uno que tenga que pasar por la guillotina para que quede presentable.
  • Escogiste un concurso donde el premio es de una remuneración muy elevada.

Mientras más elevado es el monto que ofrecen, menor posibilidad tendrás de ganarlo, porque en este tipo de concursos, entran muchos escritores profesionales. Incluso en algunos de ellos, las editoriales hacen campaña para que los autores que pertenecen a su sello, resulten ganadores. Cabe la posibilidad, de que haya arreglos de antemano y entonces, la participación de un escritor novel o de uno amateur, jamás obtendrá algo.
  • No es lo que estaban buscando los jueces.

Buscaste un concurso sin tanta remuneración y que era específico para nuevos escritores, ¿entonces, ahora qué pasó?, bueno, a veces los jueces tienen una idea en mente, no es sólo que el texto esté bien escrito, sino que el tema a tratar, aunque en la convocatoria, rece “tema libre”, una editorial, sobre todo, si hay de por medio una publicación, buscará temas que estén de moda, que llamen la atención, porque la idea es que el libro se venda. Aunque esto depende, hay que tratar de pensar en quién está convocando, ya que, si es un concurso de parte de una escuela católica, una temática controversial, no ganaría, mientras que si es una convocatoria de una editorial, sí. Debemos tratar de buscar en donde nuestro texto tendría cabida, o bien, escribir sobre un tema comercial.
  • Evita los concursos arreglados.

Hay ciertos concursos que están un poco manchados por la palabra corrupción, es decir, que se sabe previamente que los jueces tienden a favorecer a sus conocidos, si no conoces a alguno de los jueces, mejor ni entres a esos concursos. Si no sabes si a la convocatoria a la que quieres responder es uno de estos casos, verifica la fecha límite de entrega de trabajos y la fecha de resolución, y haz matemáticas, si es muy cercana la fecha, debemos calcular cuánto se tarda alguien leyendo y si el tiempo que están disponiendo hace sentido en el hecho de que un juez debería leer a todos los participantes, si los cálculos no te hacen sentido, es probable que el concurso esté arreglado.
  • A tu texto le hace falta trabajo.

Y por último, el que más miedo da, saber que tu texto aunque esté limpio, esté entendible, tenga un buen tema y su presentación sea impecable, existe la probabilidad de que necesites trabajarlo más, porque puede ser que su nivel no es el suficiente para ganar un concurso, hay que estudiar, leer mucho, incrementar vocabulario, practicar las imágenes metafóricas y seguir escribiendo.


Es difícil concursar, en algunas convocatorias requieren varias copias del texto impresas y engargoladas y a esto se suma el costo de paquetería… pero no todo es cuestión económica, pues tenemos también el desgaste emocional, primero de la angustiosa espera y después del decepcionante resultado. No obstante, recuerda, que quien no participa, nunca tendrá la oportunidad de ganar.



Así que aquí te dejo algunas recomendaciones para que sigas participando.

  • Lee bien la convocatoria, los requisitos, los temas, la extensión, el formato y fechas límites, así organizas tu tiempo, tus ideas y lo que tardarás escribiendo.
  • Evalúa los costos de impresiones, copias, engargolados y paquetería, para que determines si vale la pena entrar o no.
  • Checa quiénes han ganado previamente ese concurso, sobre todo si es tema libre, así te darás una idea de qué están buscando los jueces.
  • Revisa tu texto, dos veces, tres, cuatro, corrige la ortografía, pídele a tus amigos que te ayuden con la lectura, que te den su opinión, valora sus comentarios y haz cambios, si los crees necesarios.
  • Registra tu obra, antes de enviarla, queremos creer que quienes arman las convocatorias tienen buena fe y destruirán el material de los autores que no ganaron, pero para no dejar cabos sueltos, es mejor tener registro, para evitar cualquier mala sorpresa.
  • Espera con paciencia, y si no ganas, revisa en qué podrías estar fallando. 

En fin, éstas son sólo algunas recomendaciones, para que no se desanimen de escribir, recuerden que el oficio de escribir nos llama y que al final, un premio no nos va a quitar ese llamado, el espíritu o el talento. Hay que recordar que muchos grandes escritores, jamás ganaron un premio y que muchos de ellos fueron rechazados numerosas veces por editoriales. Lo más importante es empezar a escribir, no dejar de hacerlo y evidentemente si quieres ganar un premio, pues seguir participando.


lunes, 3 de septiembre de 2018


El reto para el mes de agosto, era leer un libro que tuviera más de 100 años de antigüedad, en el mes leí muchísimos libros con esas características, pero decidí hablarles del Kalevala, por ser un libro poco conocido.




¿De qué trata?

Es un libro escrito por Elias Lönrot, y es una epopeya finlandesa, fue una recopilación que él hizo sobre cantos populares que concentran las leyendas y mitos del pueblo finlandés. En la historia podemos ver a tres héroes que tendrán muchas aventuras, mostrándonos la memoria y concepción filosófica de los antepasados de Finlandia.

Trama:

La historia nos presentará a tres héroes, cada uno de ellos, está caracterizado por una etapa distinta del ser humano, a diferencia de lo que podríamos pensar, el primero que encontramos es Wainamoinen, un anciano, que por medio de cantos, sabiduría y madurez propia de alguien de su edad, tiene varias aventuras, así como ayuda a su pueblo contra aquellos que los lastiman.

En segunda instancia, veremos a Lemminkäinen, un joven apuesto, que representa la edad de la juventud, al igual que esa etapa, él es inmaduro, arrojado, muestra una osadía típica de su edad, cree que puede comerse el mundo, y sufre bastante por estas características, aun así, conserva la capacidad de ayudar a los demás.

Y por último, pero no menos importante, tenemos a Ilmarinen, un hombre maduro, que ha nacido con poderes sobrenaturales y que ayudara a Wainamoinen y a Lemminkäinen en las dificultades que enfrentarán, para liberar al pueblo de las maldades de Louhi.

}Con los tres personajes, tendremos presente, el amor, el arte, las habilidades y sobre todo la valentía, ya que ellos se enamorarán, lucharán por sus respectivas amadas y sobrevivirán a las pruebas que tendrán que pasar.

Opinión.

Es un libro, que muestra la filosofía de vida del pueblo finlandés, es muy interesante ver, cómo manejan las tres etapas en la vida de un hombre, el respeto que muestran hacia los ancianos, el asombro hacia la juventud y lo imponente de la etapa de la madurez.

Cada uno de ellos tiene su papel dentro de la historia, tiene sus enseñanzas. Un libro que debe leerse con calma, y con la fascinación de conocer más sobre un país como Finlandia, que hoy día es nombrado como uno de los más adelantados en cuestión de civilidad y educación.

martes, 28 de agosto de 2018

Escrito por Nicte Yuen en , , , | 7:04 p. m. Sin comentarios


       Los animales marinos no suelen ser especialmente habituales dentro de la literatura, y pocas veces son los protagonistas; sin embargo han aparecido en grandes clásicos a lo largo de la historia de la literatura, por ejemplo: Moby Dick 1851, Veinte mil leguas de viaje submarino 1867 o El viejo y el mar 1952; infiltrándose en las pesadillas de muchos a través de las generaciones.

      En esta ocasión tenemos un versus entre dos monstruos blancos del mundo de las letras, en una esquina Tiburón (1974) de Peter Benchley y en la otra Moby Dick (1851) de Herman Melville. Si ustedes ya leyeron estos libros a quién prefieren, al tiburón o al cachalote; y si no han leído estas novelas, no pierdan más tiempo y no se queden solamente con la versión cinematográfica.





TIBURÓN: Novela escrita por Peter Benchley y publicada en 1974, cuyo título original en inglés es Jaws; nos cuenta la historia de los ataques de un enorme tiburón blanco a los bañistas de una pequeña y turística localidad costera y los intentos de tres hombres por darle caza. La historia de la historia es que la editorial Doubledar le encargó escribir la novela a Benchley, la cual fue leída antes de su publicación  por los productores de cine Richard Zanuck y David Brown. A ambos les encantó la historia y compraron de inmediato los derechos cinematográficos, lo que ayudó a las ventas de la novela fueran un éxito desde su publicación y que además permaneciera en la lista de los libros más vendidos durante 44 semanas. Su adaptación al cine fue dirigida por Steven Spielberg y es estrenó en junio de 1975. La película omitió algunas de las subtramas presentes en la novela, y centro toda la atención en el tiburón asesino. Sobre decir que la película obtuvo un éxito de crítica y fue la más taquillera de la historia hasta ese momento, considerándose un antes y un después en la historia del cine como prototipo de los superéxitos veraniegos.



Se congregan en torno al cadáver sujeto de tales enjambres de tiburones que si se le dejara así, digamos, durante seis horas seguidas, por la mañana no se encontraría más que el esqueleto de la ballena…
Moby Dick
Herman Melville



MOBY DICK: Novela del escritor Herman Melville publicada en 1851, la cual narra la travesía del barco ballenero Pequod, comandado por el capitán Ahab, junto a Ishmael y el arponero Queequeg en la obsesiva y autodestructiva persecución de un gran cachalote blanco. Dentro de la historia se pueden encontrar extensas descripciones de la caza de las ballenas en el siglo XIX y una multitud de detalles sobre la vida marinera de aquella época. Quizá fue uno de los motivos que la novela no tuviera ningún éxito comercial en su primera publicación, aunque sirvió para situar a su autor entre los mejores escritores estadounidenses. De hecho se considera a la novela como una obra de profundo simbolismo, al compartir características con la alegoría y la épica; y al incluir referencias a temas tan diversos como la biología, el idealismo, la política, el pragmatismo, el racismo, la religión entre otros. Sumado  a lo anterior, los tripulantes del Pequod tienen orígenes variados al proceder de países como Chile, Colombia, China, Dinamarca, España, Francia, Holanda, India e Inglaterra, sugiriéndonos que representan a la humanidad. Y para terminar con el asunto del simbolismo, tenemos las alusiones bíblicas de los nombres de los personajes o el significado del cachalote blanco.

martes, 14 de agosto de 2018



Hiromi Kawakami apareció en mi vida lectora un viernes del mes de julio, era ya muy noche, llovía a cántaros y se colaba por las ventanas un viento helado; estábamos reunidos charlando sobre libros algunos de los miembros del club de lectura,  hablábamos sobre cuál sería la siguiente novela a leer para el mes de agosto, mientras terminábamos de comer el último trozo de pastel. El cielo es azul, la tierra blanca, de Kawakami fue el título propuesto. Yo había leído algunos buenos comentarios en redes sociales sobre este libro, y estaba muy entusiasmada con la oportunidad de leer dicha novela. Me intrigaba mucho qué tan buena resultaría, especialmente al ser un fenómeno en ventas allá en Japón, país de donde es nativa la escritora. Los betsellers pueden ser una moneda al aire, uno nunca sabe que te tocará, si una buena historia con personajes entrañables, o basura literaria producto de la mercadotecnia. Normalmente suelo leer el libro a discutir en el club un par de días antes de la reunión, pero como en esta ocasión ya tenía el libro en mi poder comencé a leerlo casi de inmediato. En resumen, quedé tan fascinada con la autora y la narrativa que emplea, que me di a la tarea de buscar en las librerías algún otro libro de Kawakami.

LOS AMORES DE NISHINO

Novela publicada en español en el 2017 por la editorial Alfaguara, con un total de 200 páginas y un costo de 230 pesos, la cual nos habla sobre Nishino, un hombre seductor, conmovedor, imprudente y salvaje del que muchas mujeres se han enamorado. Lo interesante de esta novela en particular es que el lector va descubriendo quién es Nishino a través de la mirada de sus amantes. El libro está dividido en diez capítulos cortos, cada uno de ellos tienen como protagonista a una de esas mujeres que en algún momento de sus vidas amaron a Nishino.


¿Qué demonios será el amor? Estaba enamorada de Nishino, un hombre que me sacaba doce años. Se había acostado conmigo en múltiples ocasiones. La primera vez que me rodeó el hombro, guardé silencio…
Los amores de Nishino


SINOPSIS: Todas han amado a Nishino. Todas han sucumbido, aunque sólo sea durante una hora, a ese hombre seductor, imprudente y salvaje como un gato, que se inmiscuía de manera natural en la vida de las mujeres a las que deseaba conquistar. Pero ¿quién era Nishino? Ellas, que guardan en la memoria el vivo recuerdo de su cálido aliento, de sus silencios indescifrables y sus gestos de indiferencia, toman la palabra para recrear la figura llena de encanto de un hombre conmovedor e inalcanzable. Y, a través de este relato, también revelan quiénes son ellas mismas. Sus testimonios son variaciones llenas de humor, sensualidad, inteligencia y melancolía sobre ese extraño sentimiento llamado amor.



OPINIÓN: Como primer punto debo dejar en claro que no me gusta leer historias de amor, particularmente esas que son cursis, rosas, un tanto torpes y totalmente alejadas de la realidad y las relaciones amorosas actuales. Mis géneros preferidos son la fantasía, la ciencia ficción y el terror; me gusta que la historia sea dinámica y sangrienta en la medida de las posibilidades; así que es muy raro que yo ande por la vida leyendo libros sobre relaciones amorosas. Sin embargo, Hiromi Kawakami ha logrado con su particular manera de contar historias, que una servidora esté interesada en leer este tipo de novelas. Y es que cada frase, cada párrafo, cada capítulo resulta una delicia.  Además se agradece que los personajes tengan personalidad propia, que no se parezcan a ningún otro que uno haya leído antes; esto hace que uno como lector empatice con ellos, que te identifiques y los sientas más cerca de tu corazón. Los amores de Nishino  es una novela que no deben dejar pasar, altamente recomendable.

jueves, 9 de agosto de 2018

Escrito por Nicte Yuen en , , , | 6:55 p. m. Sin comentarios


Mi  acercamiento al libro infantil Historias de Winny de Puh de A. A. Milne se dio ya en la adultez, estaba tomando un curso sobre literatura infantil y leer el libro era una de las consignas, para posteriormente analizarlo. Debo confesar que estaba renuente  a su lectura, yo siempre he preferido leer un buen libro sobre vampiros, momias o algún otro monstruo; y pasar de ríos de sangre a tarros de miel no me entusiasmaba. Pero como siempre ha sido demasiado responsable, me resigné, compré el libro y me lo zampé de un bocado. En otras palabras, me fascinó.

Estas primeras líneas son para tranquilizar a los adultos que se sorprendan disfrutando inadvertidamente con la lectura de este clásico de la literatura infantil. No ocurre nada raro. No es que hayan perdido su trabajosamente adquirida adultez…
Presentación de Winny de Puh para adultos

            Cuando cerré el libro no podía creer lo bien que lo había pasado, había reído bastante, había anotado un buen número de “frases favoritas” en la libreta donde suelo registrar datos importantes sobre las novelas que estoy leyendo; y me había encariñado con cada uno de los personajes. No podía creerlo: ¡Winnie Pooh me encantaba!

Los que pueden tener dificultades para apreciar, los méritos de este libro, son los chavales de catorce, a esa edad quieren cosas serias y no las ocurrencias de un oso de peluche, y las personas mayores que no leen tonterías, sino libros Que-Merecen-La-Pena (postura tan inteligente como la Trampa Astuta para cazar  pelifantes que dice Winny)  
Presentación de Winny de Puh para adultos

            Después de ese primer encuentro con Winnie Pooh, de esa primera lectura y de ese primer choque de intereses; he vuelto a deleitarme con las aventuras de este oso de peluche amante de la miel al menos en un par de ocasiones más; y no conforme con eso, siempre que tengo oportunidad no dudo en recomendarlo; de hecho, si mis gatos leyeran también a ellos les diría que leyeran a Winnie Pooh, lamentablemente, son demasiado flojos para hacerlo.



            Para todos que aquellos que aún no sepan quién es Winnie Pooh (también llamado Winny de Puh en los libros originales al ser traducidos al español) es un personaje ficticio, un oso antropomorfo que es el protagonista de varios libros creados por Alan Alexander Milne, y posteriormente de varias adaptaciones por parte de The Walt Disney Company. Vive en el Bosque de los Cien Acres, en una casa construida dentro de un árbol que tiene un letrero con caracteres dorados sobre su puerta en el que dice “Mr. Sanderz”; junto con sus amigos Piglet, Tigger, Conejo, Igor y Christopher Robin, con quienes vive diversas aventuras.

            Si hablamos del origen de este clásico personaje de la literatura infantil, debemos remontarnos al 24 de agosto de 1914, a un tren que transportaba tropas con destino a Inglaterra desde Cánada, dicho tren se detuvo en el pequeño pueblo de White River, el teniente veterinario Colebourn encontró allí a un trampero con una cría de oso negro. El cazador había matado a su madre y Colebourn le compró la osezna por veinte dólares. La llamó Winnie, la cachorra se convirtió en la mascota de la brigada 34 a la que pertenecía el militar.  A su paso por Inglaterra, Colebourn prefirió dejar a Winnie en el Zoo de Londres, para que cuidaran de ella mientras continuaba camino al frente de la brigada. La osa se convirtió en la favorita del público.  Un niño, llamado Christopher Robin Milne, acompañó a unos vecinos cuando tenía cinco años al zoológico y allí conoció a Winnie, de la que se hizo amigo hasta el  punto que los cuidadores lo dejaban pasar dentro del recinto para jugar con ella. Como dato curioso, a la osa le gustaba la miel y trepar a los árboles. Aquella primera visita inspiró a su padre, el escritor Milne, a escribir un poema.

Eduardo Oso, conocido por sus amigos  como Winny de Puh, o sencillamente Puh, iba un día andando por el Bosque de los Cien Acres  y canturreando para sí. Había inventado una melodía ese misma mañana, mientras hacia su gimnasia frente al espejo: tra-la-la-la, tra-la-la-la, cuando se estiraba hacia arriba lo más posible…
Capitulo II En el cual Puh va de visita y se encuentra en un aprieto.
A.A. Milne


A. A. Milne escribió dos libros de aventuras del osito y sus amigos: Winnie Pooh 1926 y The House at Pooh Corner 1928, inspirándose en su propio  hijo y sus peluches, convertidos actualmente en piezas de museo. Por lo que respecta a las ilustraciones de los libros, estas corrieron a cargo de E.H. Shepard. Tanto Winnie the Pooh, como Piglet, Tigger, Eeyore, Kanga y Roo eran juguetes reales de su hijo, mientras que Conejo y Búho fueron inventados por el mismo autor inspirándose en los animales del bosque donde vivían.

viernes, 3 de agosto de 2018



Inanna



Para este mes, el reto era leer un libro que te hubiera llamado la atención por la portada, tengo en mi haber un montón de ese tipo de libros, que vas por allí y ves colores, una imagen atractiva y tomas el libro, no siempre te vas a encontrar con una buena sorpresa, puede ser que te lleves un chasco.

El libro de Inanna, llegó a mis manos porque estoy leyendo sobre mitologías, de este tema ya tenía un libro pero que se veía demasiado serio, cuando Nicte me lo prestó, mis ojos se agrandaron, las imágenes son preciosas y realmente quise leerlo de inmediato.

¿De qué trata?

La historia de Inanna, pertenece a las mitologías antiguas, de hecho, a las más antiguas de la que la civilización tiene memoria. Forma parte de la cultura sumeria, aquella que se ubica en Mesopotamia.

Inanna, camina por la tierra primigenia, y comienza sus aventuras cuando se da cuenta de que es una mujer, después de eso tiene un encuentro desagradable con Lilith, donde Gilgamesh, el héroe épico de la leyenda sumeria le ayuda.

En una noche de copas, Enki, le regala dones, virtudes y obsequios, cuando Enki se da cuenta de lo que hizo, quiere recuperarlos, pero Inanna logra escapar, a los días Enki, va y se disculpa con ella, le augura que será una mujer muy poderosa.

Inanna entonces desea casarse, y mantiene interés por un pastor y un agricultor, al final Dumuzi, el pastor gana el corazón de Inanna, después de un breve romance con él, decide abandonarlo e ir a buscar algo más, por lo que baja al inframundo, donde es retenida por Ereshkigal, el dios del inframundo.

El dios, le dice que podrá subir de nueva cuenta a la Tierra, pero que alguien debe tomar su lugar, todos están haciendo luto por Inanna, a excepción de Dumuzi, triste y enojada, le pide a Ereshkigal que se lo llevé. Aunque esta decisión hará que la ira exploté en ella, y se convierta en la diosa más poderosa.



Opinión.

Es muy interesante la historia de Inanna, las feministas piensan que han descubierto el hilo negro, pero Inanna que fue escrita hace cerca de cinco mil años, es la representación de la mujer empoderada, fuerte, que ama su cuerpo y que, a pesar de su poder, aún es capaz de enamorarse de un hombre común.

Muestra a una diosa que es todo, con lo que extiende la palabra, es amor, es odio, es calma, es furia, es poder y es vulnerable, es una representación maravillosa de lo que es ser una mujer.

En lugar de dar a las niñas, esas historias sobre princesas, deberían dar este tipo de historias, donde una mujer es la protagonista, una mujer tiene aventuras, una mujer se enamora, una mujer estalla en ira, en que una mujer muestra compasión y muestra su verdadero poder. No les demos más historias de damiselas en peligro que necesitan ser rescatadas, enseñemos lo que los antiguos enseñaban a sus hijas, que una mujer puede ser una diosa.


miércoles, 25 de julio de 2018

Escrito por Nicte Yuen en , , , | 6:54 p. m. Sin comentarios


SOBRE LA AUTORA


Jane Austen (1775-1817) fue una novelista británica que se caracterizo por emplear la ironía como medio para dotar a sus novelas de comicidad, siendo considerada un clásico dentro de la literatura inglesa. Algunos críticos consideran que Austen es una escritora conservadora, mientras que la crítica actual señala que en sus novelas puede apreciarse un claro pensamiento sobre la educación de la mujer, que está más relacionado con el feminismo.  La escritora vivió en la época georgiana, la cual se caracterizó culturalmente por el resurgimiento de la novela y por la discusión sobre si era o no un género legítimamente literario y de calidad.  El renacimiento de la novela está  enlazado con el florecimiento de la clase media, que a diferencia de la nobleza, no había sido educada con los clásicos, quienes además no conocían el latín ni el griego. Otro factor importante  fue la imprenta, haciendo posible que la adquisición de libros fuera mas accesible a las clases  no adineradas.  Al mismo tiempo el número de libros publicados creció, permitiendo el surgimiento de nuevos escritores profesionales.


SOBRE SU VIDA

La pequeña Jane Austen nació el 16 de diciembre de 1775 en Steventon, Hampshire, Inglaterra, siendo la séptima hija del reverendo George Austen, el párroco anglicano del pueblo, y de su esposa Cassandra. La familia estaba formada por ocho hermanos, siendo Jane y su hermana mayor, Cassandra, las únicas mujeres.  Tres de los hermanos de Jane estuvieron en el ejército, lo que hace que Jane tenga un amplio conocimiento de la vida del regimiento, como se ve plasmado en su novela Orgullo y Prejuicio.   Se sabe que el reverendo Austen tenía una amplia biblioteca, y, según cuenta la propia Jane en sus cartas, tanto ella como su familia eran ávidos lectores de novelas y no se avergonzaban de ello.
No hay pruebas de que Jane fuera cortejada por ningún hombre, al margen de un ligero amor juvenil con Thomas Lefroy, quien era un pariente irlandés de una amiga suya, esto a la edad de 20 años. Sin embargo, en enero del año siguiente, 1796, escribió a su hermana diciendo que todo había terminado, pues él no podía permitirse casarse por Jane por motivos económicos. De hecho, ni Jane ni Cassandra se casaron nunca.
En enero de 1805 murió su padre, dejando a su mujer y a sus hijas en situación  de precariedad económica, pues sus ingresos habían venido de su posición de párroco, y una vez muerto, estos cesaron.
A comienzos de 1817 tuvo que abandonar sus novelas debido a su estado de salud, y trasladarse a Winchester para recibir tratamiento médico, lugar donde falleció el 18 de julio de 1817. Sus últimas palabras fueron: “No quiero nada más que la muerte”, tenía 41 años. En su testamento legó todo a su hermana. El único retrato de la escritora considerado auténtico es un dibujo realizado para ilustrar las memorias de Austen-Leigh, una reinterpretación realizada en la época victoriana de un dibujo de su hermana. En la actualidad se puede ver en la National Gallery de Londres. Y en el British Library se puede encontrar una libreta que le regaló su padre, ilustrada por Cassandra, donde Jane escribió sus primeras historias.   


SOBRE SU OBRA

            La primera novela que Jane Austen consiguió vender fue su novela La abadía de Northanger (cuyo título original es Susan), y lo hizo por diez libras esterlinas a la editorial Richard Crosby and Son, bajo el pseudónimo de “Mrs. Asthon Dennis”; aunque el libro se publicó hasta catorce años después. Para 1809 comenzó a trabajar en su novela Sentido y sensibilidad, que fue aceptada por su editor hasta 1811, ésta bajó la autoría de “By a Lady”, esto debido a las recomendaciones de su propia familia de que no mencionara que ella era la autora. Tras la publicación recibió 140 libras esterlinas, y varas buenas críticas, lo cual se considero todo un éxito. Posteriormente escribió Orgullo y prejuicio,  que vendió para noviembre de 1812, y se publicó en enero de 1813. Casi de inmediato comenzó a escribir Mansfield Park, para este entonces la identidad de la autora comenzó a difundirse gracias a  la popularidad de su última novela Orgullo y prejuicio. En mayo de 1814 se publicó Mansfield Park, novela que vendió todos sus ejemplares en tan solo seis meses. Su siguiente novela fue Emma y estuvo dedicada al príncipe regente. La última novela que escribió completa fue Persuasión, terminándola en agosto de 1815, pero para comienzos del año siguiente tuvo que abandonar la escritura debido a sus problemas de salud.
            Jane Austen aboga en sus novelas por la educación liberal para la mujer, alejada de todos los talentos, pues consideraba que la falta de sensatez conllevaba un gran riesgo para la vida social y para la elección de un futuro favorable.
            Con Austen surgió un nuevo estilo de novela, que difería de los anteriores en los temas que trataba; tiene figuras de afección y sensibilidad romántica y el arte de copiar de la naturaleza todos los aspectos de la vida misma, centrándose en los aspectos cotidianos, con los que todos sus lectores se podían identificar. La variedad, el entretenimiento y el camino incierto del protagonista  son temas qua la autora aborda en casi todas sus novelas.

            
Existen dos museos dedicados a Jane Austen, “Jane Austen Centre”, en Bath, museo publico situado en una casa georgiana en Gay Street, justo unos metros antes del número 25, donde residió Austen en 1805. Y por último  el “Jane Austen´s House Museum”, el cual se encuentra en la cabaña de Chawton, en Hampshire, lugar donde vivió la escritora desde 1809 hasta su muerte.

viernes, 20 de julio de 2018

Escrito por axlmar en , , , | 1:50 p. m. Sin comentarios


El “yo” dentro de lo que escribimos.



Para convertirse en escritor, hay muchos factores y a cada quien le detonan diferentes circunstancias. Por lo mismo, tenemos una gran variedad de escritores, así como géneros que existen en la literatura.

No obstante, de la variedad de escritores, hay algo que todos tenemos en común, todos dejamos algo nuestro, dentro de los escritos.

En una ocasión, le preguntaron a Flaubert, que quién era Madame Bovary, pregunta que él respondió con un simple “Madame Bovary, soy yo”. Y es una realidad, es posible que tus personajes tengan una inspiración externa, que incluyas características físicas y psicológicas de alguien que conozcas, pero al fin de cuentas, lo que escribes forma parte de ti.

Este aspecto es lo que hace tan difícil, al menos para los escritores tímidos y, sobre todo, novatos, el poder compartir lo que se escribe. Porque mostrar tus textos, es como quitarte la máscara con la que vivimos, aquella, con la que vamos por la vida, la que tiene la cordialidad, las palabras políticamente correctas y las fórmulas de cortesía. Muchas veces, leer en público o dar a conocer nuestros textos, se siente peor que si te quitaras la ropa frente a los demás, porque estás exponiendo tus sentimientos, tus opiniones, tus miedos, tus monstruos… tu alma.

Como escritores, podemos mentir e inventar muchas de las historias, pero siempre, tendrán algo que te haya pasado, algo que has visto, algo que muestre lo que hay muy dentro de ti, y tan sólo pensarlo, es atemorizante, por eso tenemos una profunda sensibilidad ante las críticas, ante los “no me gustó”, “no es verosímil”, “está aburrido”, porque esas frases entran por debajo de la piel, y llegan hasta nuestra psique.

¿Se puede escribir sin exponerse?, la verdad, lo dudo, porque aunque sea una pequeña parte de ti, queda en los textos, es por eso que se puede identificar quién escribió algo, porque va más allá de las palabras, que también son una parte de cada quien, de repente, los escritores nos casamos con ciertas palabras o frases, pero además de eso, es porque leer el texto de alguien, y si conoces al escritor, de inmediato notas en sus párrafos, esa mirada, ese guiño, esa sonrisa, ese pensamiento que lo hace enojar, es como leer una parte de él mismo.  

Por esto, muchas veces he considerado que los escritores somos un poco egocéntricos, porque queremos vivir para siempre. Por medio de lo que escribamos, si estos textos sobreviven la marca del tiempo, entonces, en nuestras palabras, por ende, como escritor podemos vivir por siempre.

Así que, la próxima vez que lean las obras de un escritor que ya falleció, podrían asegurar, que no lo ha hecho por completo. Que el escritor sigue vivo por medio de sus obras, y que puedes conocerlo a través de sus palabras y frases. Porque él, dejó una parte de sí en cada una de las letras que escribió.



martes, 10 de julio de 2018

Escrito por Nicte Yuen en , , | 12:46 p. m. Sin comentarios


      La minificción es un término usado por algunos críticos literarios para designar un género literario breve, que se caracteriza por ser mayormente narrativo, lúdico, irónico y híbrido. Surgió a principios del siglo XX, y sus raíces se encuentran en las vanguardias; fue hasta las dos últimas décadas del mismo siglo que se valoró como género autónomo y pos-moderno. Sin embargo, cobró verdaderamente importancia gracias a la brevedad de expresión de algunos sitios en internet, y los alcances de éste en espacio como Twitter. Sin embargo, es importante destacar, que no se trata de ninguna novedad, esto ocurre ya en la literatura funeraria como se evidencia en los textos de los sarcófagos egipcios e incluso en los epitafios de los griegos.



BODAS DE FUEGO
Un cerillo, ataviado de novio, sale hacia la iglesia.
Al llegar, se entera, por boca de los cerillos parientes,
que la novia escapó en compañía de un cerillo vestido de amante.
El novio frota su cabeza y aparece un pequeño bonzo ardiente bajo el cigarro.
Guillermo Samperio
1986

UN POCO DE HISTORIA:
Las formas de ficción breve han sido constantes desde las primeras manifestaciones literarias, esto se remonta a las civilizaciones antiguas, donde aparecen sentencias,  fábulas y aforismos.  En la Edad Media, la función didáctica y moralizante del discurso se apoyó en los exemplas y bestiarios, ambos son subgéneros literarios de pocas palabras. Entre los siglos XVI y XVIII, el cultivo de la ficción breve se dejó de lado pues se valoró más la poesía, el drama y el discurso ensayístico; aún así escasos fueron los escritores que ejercitaron los subgéneros literarios breves, como es el caso de los precursores del cuento moderno.  Posteriormente, a inicios del siglo XIX, durante los primeros años del romanticismo, el cuento tradicional y el cuento de hadas, recobraron fuerza gracias a los trabajos de los Hermanos Grimm y las recopilaciones que hicieron en su natal Alemania y a las creaciones de Hans Christian Andersen.  A finales del mismo siglo, el norteamericano Edgar Allan Poe presenta su poética sobre lo que se conocería como cuento moderno.  En su ensayo: Unidad de impresión, el autor expone que el concepto alude a la totalidad de un cuento y la brevedad de éste para provocar en el receptor un impacto estético, el cual debe efectuarse en un acto de lectura ininterrumpido, es decir, de una sola vez.  En Hispanoamérica, se cultiva el género en figuras como Horacio Quiroga, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, entre otros, quienes experimentan con ficciones más breves, más lúdicas y más transgresoras que las habituales.



CARACTERÍSTICAS:

BREVEDAD 
        La principal característica de la que parten todos los estudiosos es la brevedad. Y se clasifica según la cantidad de palabras en: cuento corto de 1000 a 2000 palabras, cuento muy corto o breve de 200 a 1000 palabras, cuento ultracorto o hiperbreve de 1 a 200 palabras. Debemos tomar en cuenta que la brevedad determina la intensidad y tensión, el tema y el tratamiento del mismo; implica un alto grado de concisión, un manejo del lenguaje preciso y una anécdota  comprimida, con la intención de producir un impacto en el receptor.


CONDENSACIÓN
        El lenguaje preciso es  imprescindible, pues el autor, al tener que utilizar un número exacto de palabras, con las cuales describir situaciones rápidamente y definir personajes en escasas alusiones, debe utilizar palabras exactas y efectivas. Junto a esto, debe incluir  cualidades como la ironía, el humor, el sarcasmo, la parodia y rasgos estructurales como los finales abiertos y la hipertextualidad.


 ELIPSIS
          La elipsis es una estrategia narrativa de la que se vale la minificción para eliminar aquello que el lector debe suponer para apropiarse del texto y resematizarlo en función de una interpretación propia.

    
 Para finalizar debemos aclarar que existen muchos tipos de textos breves que habitualmente son confundidos con la minificción, que más bien podrían señalarse como su antecedente, sin embargo, cada uno tiene sus propias características para ser identificados:


v AFORISMOS: Fueron nombrados así por Hipócrates, quien escribió los primeros de su tipo. Aparte de distinguirse por su brevedad, también lo hacen su carácter adoctrinante y reflexivo.
v HAIKÚ: Es un género poético originario de Japón que habitualmente tiene como tema la naturaleza.
v GREGUERÍA: Expresan principalmente ideas relaciones con filosofía o humor con el objetivo de emitir una idea concisa por medio de un número  reducido de palabras. Se considera que su creador fue Ramón Gómez de la Serna.
v VIÑETA: Es un texto narrativo que no rebasa las 200 palabras, se caracteriza por trabajar con la elipsis como su base principal.


ANTOLOGÍAS Y COMPILACIONES SOBRE MINIFICCIONES:


ü  Cuentos breves y extraordinarios por Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. 1953
ü  El libro de la imaginación por Edmundo Valadés. 1976
ü  Los cuentos más breves del mundo y de las literaturas hispánicas por Antonio Fernández Ferrer. 1986
ü  Antología del micro-cuento hispanoamericano por Juan Armando Epple. 1991
ü  Breve manual para reconocer minicuentos por Violeta Rojo. 1997
ü  Relatos vertiginosos. Antología de cuentos mínimos por Lauro Zavala. 2002.

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