martes, 24 de junio de 2014

Escrito por Nicte Yuen en , , , | 7:15 p. m. Sin comentarios

MI TOP TEN DE “MEJORES FRASES ENCONTRADAS EN UNA NOVELA”


    I.        
I. “Porque la vida se ríe de las previsiones y pone palabras 
donde imaginábamos silencios y súbitos regresos cuando pensábamos
 que no volveríamos a encontrarnos…!  
EL VIAJE DEL ELEFANTE/SARAMAGO
  II.    
    II.Como no he tenido hijos, lo más importante que me ha sucedido
 en la vida son mis muertos, 
y con ello me refiero a la muerte de mis seres queridos…” 
LA RIDÍCULA IDEA DE NO VOLVER A VERTE/ ROSA MONTERO

III.        “Allá donde ella estuviera estaba el paraíso”  Adán 
EL DIARIO DE ADÁN Y EVA/MARK TWAIN

IV.        Podrás ir a lugares lejanos, perder de vista tu hogar,
 pero lo que nunca encontraras en sitio alguno es otra alma” 
LAS MIL Y UNA NOCHES

  V.        “Canek dijo: ¿Por qué nos enseñan a querer a un dios que permite que los blancos nos peguen y nos maten? ¿Por qué hemos de cantar de rodillas un canto de contrición que no sentimos? No lo digamos más porque, aún diciéndolo con los labios cometemos falta en nuestro espíritu.” 
CANEK/EMILIO ABREU GOMEZ

VI.        “Al acercarme a ella, temí que pudiera despertarse al menor ruido, 
contuve la respiración cuando me incline sobre ella
 para contemplar los bellos rasgos de su rostro.
 ¿Qué dirías si te beso hoy mismo, querida estatua?” 
NOCHES FLORENTINAS/ HEINRICH HEINE

VII.        “El día que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5:30 de la mañana…” 
CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA/GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

VIII.         “Buenas noches dulce príncipe, que una bandada de demonios te lleve a tu lugar de descanso…” Claudia.
 ENTREVISTA CON EL VAMPIRO/ANNE RICE

IX.        “Espérame, aunque la muerte se interponga, nada impedirá que regrese a tu lado” DRÁCULA/BRAM STOKER

  X.        “-¿Qué día es?- preguntó Pooh.
-Es hoy-  dijo Piglet
-Mi día favorito…”    
HISTORIAS DE WINNY DE POOH/A.A.MILNE


miércoles, 18 de junio de 2014

Escrito por Nicte Yuen en , , | 6:29 p. m. Sin comentarios

En está ocasión les presentó un cuento que escribí para mi clase de psicología del personaje, y aunque ya hace un año que lo hice, sigue siendo uno de mis favoritos, espero les guste.

Crónica de un explosivo anunciado

El día que lo iban a matar, Santiago Nasar
se levantó a las 5:30 de la mañana.
Crónica de una muerte anunciada.
Gabriel García Márquez


El cuerpo del hombre aquel, cuya identidad desconocía, estaba abandonado sobre el asfalto, recostado en su propia sangre; la cual aún escurría de las múltiples heridas, causadas por una recién comprada lámpara de noche. Había guardado la nota en su cartera, doscientos pesos. Ésta se aferraba ensangrentada a la mano izquierda, o la mano izquierda se aferrada conmocionada a la lámpara de noche recién comprada. Uno, dos, tres, cuatro, cinco golpes directo a la parte posterior de la cabeza, habían dejado inservible la base  metálica de la misma. Miraba catatónico al hombre, su rostro salpicado con la sangre del asesinado, viajaba sorprendido, de la cabeza destrozada al abdomen, del abdomen a los brazos y de los brazos a las piernas, encontrando un cuerpo cubierto de golpes y heridas, por cuyos espacios la sangre lo escandalizaba. Observaba incrédulo aquella cabeza impactada contra esa parada oficial de camiones, sangre…Observaba aterrado aquellos brazos sobre letras y líneas amarillas, sangre…Observaba avergonzado aquel abdomen, donde había acabado enterrado el terminado en acero inoxidable de su lámpara, sangre…Observaba culpable, culpable, culpable, setenta veces siete culpable al hombre carente de vida; ahí, con sus ojos negros absolutamente abiertos, mirándole vacíos, muertos.
-Lo maté – se dijo a si mismo sin atreverse a soltar la lámpara asesina – lo maté… Cierra tus malnacidos ojos y deja de cuestionarme, si, lo hice, lo hice, pero… - dejó caer la lámpara contra el cuerpo del sujeto, retrocedió, se llevó ambas manos a la frente, limpiando el sudor que le escurría, bajándolas hasta el cuello, limpiando una y otra vez el sudor que le escurría. Retrocedió tambaleante, giró sobre si mismo buscando testigos, nadie, la calle estaba sumida en un silencio acusador. Retrocedió, dio media vuelta y echó a correr calle abajo. Corrió las siguientes diez cuadras que conectaban aquella calle con la avenida que lo conducía todos los días del trabajo a su casa. Corrió sobre la avenida aquella hasta quedar exhausto. Corrió aún más allá de sus propias fuerzas, impulsadas sus piernas por la culpabilidad que trastornaba sus sentidos, impulsadas por los reproches que circulaban en alguna esquina de su cerebro.
-Necesitaba tomar el taxi, realmente me urgía tomar el taxi, y ese idiota, que se quiere subir antes que yo y ganármelo…Cabrón, fui yo quien le hizo la parada al taxista, yo tenía que tomar el taxi, yo y no él, yo maldita sea, yo y no él – decía con las primeras lloviznas de aquella noche, cayéndole sobre su cara manchada de sangre –Maldito aprovechado… yo le hago la parada y tú te subes y te vas. Tenía ya más de veinte minutos esperando, cabrón aprovechado, pensabas que te ibas a subir a mi taxi e irte a tu casa, y yo me iba a quedar como pendejo hasta quien sabe que horas. No, no cabrón.  Pero… - se detuvo respirando agitado, la lluvia había arreciado – Maté a ese tipo que quería subirse al taxi cuando le pedí la parada…Soy un…un asesino.
Encontró las llaves de su casa, al fondo del bolsillo delantero de su pantalón, ya las había buscado antes en los bolsillos traseros, y pateado mientras tanto el cubrepolvos de la puerta. Los focos estaban encendidos al interior de su vivienda, las ventanas estaban corridas y las cortinas amarradas. Miró su celular y comprobó que pasaban de las doce de la noche. El televisor funcionaba, el conductor daba noticias deportivas, sin embargo, no alcanza a divisar ninguna silueta sentada en los sillones, ni su mujer, ni sus hijos. Abrió, la puerta se azotó contra la pared manchada de sangre vieja. Un nuevo silencio embargaba la casa, desde el umbral hasta el patio, donde su pastor alemán no había ladrado. Caminó echándole un vistazo a todo aquel vacío. Subió las escaleras que llevan a las habitaciones, el cuarto de su hijo mayor estaba abierto, las puertas del closet mostraban un total vacío, igualito al resto de los otros  roperos y burós.  Continuó directo hasta su propio cuarto, la cama matrimonial estaba tendida, su mujer no estaba, ni ella ni su ropa mi alguna de sus pertenencias. Entró al baño, tomó el jabón y lavó sus manos al menos en tres ocasiones, le quedó aquella sensación desconocida, de sentirse la sangre del hombre, que había muerto a golpes de lámpara recién comprada.  



La primera parte de la saga de Los Cazadores de Sombras.



Como siempre, había escuchado hablar mucho sobre esta saga, muchos la nombraron la saga que venía a suplir el vacío que había dejado “Crespúsculo”, al tener tal referencia me había hecho relegar su lectura. 

Ya hemos hablado mucho de “Crepúsculo”, de sus errores y sus posibles aciertos, por eso no voy a ahondar en ese tema, sólo lo mencionó porque al ser comparada con esta otra saga, pues me hace de inmediato pensar en ella.

Argumento.

Clary es una chica “común y corriente”, cuando un buen día comienza a ver cosas que los demás no ven, entre esas cosas están unos muchachos que parecen ser unos asesinos. Mientras ella trata de convencerse a sí misma que no está loca, su madre quiere llevársela lejos de la ciudad, la muchacha piensa que su madre es muy sobreprotectora, se enoja con ella pero esto cambia cuando su madre desaparece dejándola llena de preguntas y peligros de los que no era consciente, cuyas respuestas la llevaran a descubrir su verdadera identidad como un “cazador de sombras”.

Trama.



Clary unos días antes de su décimo sexto cumpleaños, comienza a ver gente que los demás no ven, y otro tipo de cosas, seres vivientes que no sabe en realidad que son. Mientras que su madre parece que quiere sobreprotegerla, como buena adolescente, se enoja con su progenitora y una tarde estando lejos de la casa recibe una llamada de su madre para decirle que no regrese que busque donde quedarse.

En ese momento Clary está teniendo un encuentro bastante particular con un tipo llamado Jace, quien se autodenomina un cazador de sombras: personas que se dedican a cazar demonios y seres del submundo, ella, en vez de hacer caso a su madre, corre hacia su casa donde se encuentra con todo destrozado y su madre desaparecida. Allí tiene por primera vez un enfrentamiento con un monstruo o demonio.

Jace decide llevarla con él a un instituto, donde los demás cazadores de sombras estudian y hacen su vida, pero una vez en el lugar, la muchacha se percata que sólo son tres cazadores y el tutor, Jace le dice que ella es una cazadora de sombras, que por eso puede verlos a ellos y a los demonios, sin embargo la situación no le parece graciosa y de hecho no cree mucho en eso.

Pero a medida que Clary va en búsqueda de su madre, se percata de que “todo lo que aparece en los cuentos de hadas” es realidad, que existen, demonios, ángeles, hadas, vampiros e incluso hombres lobos.

Sin embargo la parte más importante es que durante todo el libro se la pasan buscando a su madre, mientras un melodrama adolescente entre Clary, Simon (amigo de ésta) y Jace se va desarrollando.

En sus investigaciones comienzan a conocer sobre una revolución que hubo en el pasado en el que su mamá estuvo involucrada y que podría ser la razón por la que desapareció, pero para poder saber bien lo que pasa Clary tendrá que ir a la Ciudad de Huesos para destapar sus propios pensamientos.

Opinión.



Bueno podría seguir y seguir hablando de la trama ya que en lo personal creo que Cassandra Clare, no supo estructurar bien la novela, suena a esos cuentos (muchos de los que me tocó leer en talleres de SOGEM) donde el autor mete todas las ideas que trae y hace un cóctel explosivo.

La autora aquí trató de mezclar teología, con mitología, con fantasía y claro ¿por qué no agregarle un triángulo amoroso? ¿o sería un cuadro? Además de una revolución, traiciones y peleas.

La historia durante muchos capítulos gira alrededor de lo mismo, el enigma del paradero de la madre de Clary, pero cuando comienzan a indagar más, esto recae en segundo plano, porque encontrar una mentada “Copa”, la cual la han de mencionar al menos tres docenas de veces, se vuelve la trama principal, ya que esta “copa” fue el foco central de una pasada revolución entre los cazadores de sombras.

Y por cierto aún más, cómo si no tuviera demasiados elementos ya, ¿por qué no sumarle un incesto? En serio, mientras más leía más risorio me parecía, la trama suena complicada pero es sólo que parece que la autora es una súper fan de Harry Potter, y quiso armar su propio mundo pero sin poder conseguir lo que JK Rowling hizo, ya que suelta demasiada información, demasiados personajes, y demasiadas situaciones en muy poco tiempo, con una narrativa simple y sin la maestría de JKR para poder armar plots y misterios.

Los “misterios” que quiso colocar la autora, se huelen desde un inicio, y los que no, es porque se los sacó de la manga, donde a diferencia de las buenas novelas de misterio, nunca dio un guiño ni siquiera uno falso, como diría la maestra Martha, se saca cosas de pastelazo, para supongo, o al menos eso quiero creer, con la intención de darle más interés a la ya de por sí rebuscada historia.

Realmente me pareció una historia pobre literariamente, personajes poco memorables y recargada de sucesos muy mal llevados.

Y si hablara de la película, bueno no sabría ni donde comenzar, como que trataron de arreglar la estructura que aparece en el libro, pero quisieron poner todas las escenas de acción, lo cual hace una película de un poco menos de dos horas con acción desbordante, poca actuación y una dirección que deja mucho que desear.

Al final, creo que aquellos que dijeron que era la saga que supliría “Crepúsculo”, son personas que debieron amar realmente esta saga u odiar el “Crepúsculo”, porque me pareció mucho mejor la saga de Stephenie Meyer (imagínense, yo diciendo eso) que ésta, lo cual por mucho no es un halago, ya que si “Crepúsculo” es pobre literariamente hablando, pues esta saga probó la ley de Murphy, todo lo que podía empeorarse, exactamente… empeoró.

miércoles, 11 de junio de 2014

Escrito por Nicte Yuen en , , , | 6:24 p. m. Sin comentarios


EL VIAJE DEL ELEFANTE Y SARAMAGO



Ya en otras ocasiones en este blog les había recomendado alguna de las novelas que he leído del ganador del Nobel José Saramago; pero en esta nueva oportunidad de recomendarles algún buen libro para que lean, será el turno de: El viaje del elefante.

Este libro es sin lugar a dudas uno de los que más he esperado para leerlo, creo que más de un año. Hace tiempo tomé un curso sobre Hermenéutica, donde nos enfocamos en  leer otro libro de este mismo autor, Las intermitencias de la muerte, desentrañando el simbolismo que permanece entre líneas. Hacia el final del curso, el maestro nos puso un documental sobre Saramago, quien además recientemente había fallecido; el cual trataba de cómo era la relación que llevaba con Pilar del Río y del proceso creativo de su último libro escrito por aquel entonces, que es justamente “el viaje del elefante”. Ahí, mientras disfrutaba del documental, me enamoré del libro,  quería leerlo, saborear frase tras frase, empaparme de su narrativa. Lamentablemente por aquel entonces no tenía posibilidades económicas de correr a comprar el libro, así que tuve que esperar; después fui a buscarlo a las librerías pero lo tenían agotado, y los meses siguieron pasando. Finalmente hace poco fui la feliz compradora de este libro, lo llevé a casa, y por fin, pude leerlo.

“SIEMPRE ACABAMOS LLEGANDO A DONDE NOS ESPERAN”
Libro de los Itinerarios.

Y, pese a lo anteriormente dicho, no tenía muchas ideas respecto a esta novela, salvo  que la historia versa sobre un elefante. Digo, conocía cuál había sido el proceso creativo que tuvo Saramago con esta historia, además de que había estaba a punto de no terminarla a causa de las enfermedades que lo aquejaban, o el dato curioso de que solía jugar algunas partidas de solitario antes de ponerse a escribir para, según sus propias palabras, mantener su mente ejercitada. Así que cuando comencé a leer me llevé gratas sorpresas de parte de los personajes que integran esta novela.



“…PORQUE LA VIDA SE RÍE DE LAS PREVISIONES Y PONE PALABRAS DONDE IMAGINÁBAMOS SILENCIOS, Y SÚBITOS REGRESOS CUANDO PENSÁBAMOS QUE NO VOLVERÍAMOS A ENCONTRARNOS.”
  El viaje del elefante
Saramago

¿Y DE QUÉ TRATA LA NOVELA?
 A mediados del siglo XVI, el rey Juan III de Portugal, ofrece a su primo, el archiduque Maximiliano de Austria, un elefante asiático, que pertenecía a Catalina de Austria. La historia cuenta el viaje épico de ese elefante llamado Salomón (como el sabio rey Salomón), que tuvo que recorrer Europa por caprichos reales y absurdas estrategias. Juan III encargó a un pelotón de sus mejores caballeros se ocupara de llevar a Salomón a salvo hasta Valladolid, lugar donde se encontraba Maximiliano de Austria. Fue un viaje largo, donde las ideas de Subhro, el cuidador del elefante, no se hicieron esperar, dando consejos al capitán del pelotón, que los acepta algunas veces entre perplejo e irónico. Después de algunos días llegan a una ciudad, donde piden asilo para pasar la noche, ya que las lluvias y el frío eran menester de esas fechas. Una vez ahí, el Subhro  se enfrasca en temas religiosos.

 En forma de burla y discreta hace notar aquellas flaquezas de la realeza y de los siervos, mostrando a un rey que por sí solo pudiera ser ignorante e incluso burdo, pero gracias a un lacayo puede afinar la idea de lo que él mismo quiso decir. Por el lado del lacayo, el tener toda la sensibilidad posible para hacer notar a un rey que está en un error o que simplemente su idea puede ser expresada de una mejor forma, en otras palabras, el que todos los humanos son imperfectos y sin embargo solo se nos distingue por un privilegio de clase.



viernes, 6 de junio de 2014

Escrito por Nicte Yuen en , , , , | 7:20 p. m. Sin comentarios
Sofía y el Vampiro

A CONTINUACIÓN LES PRESENTO UNO DE LOS CUENTOS QUE HE ESCRITO SOBRE VAMPIROS, ESTE ES UNO DE MIS FAVORITOS Y ESPERO LES GUSTE. ¡DISFRÚTENLO!


            Durante varios siglos haz vivido solo, resguardado de la humanidad en ese empolvado ataúd. Tomaste el sótano y pintaste las ventanas de negro. Ocultaste la casona, herencia de tus abuelos, en algún punto muerto de la montaña. Los nacientes del nuevo siglo desconocen tu existencia, escuchan tu nombre y hacen referencia a un mito ya desgastado. A ti ni te importa, caminas entre ellos en noches sin luna, sediento. Bebes su sangre cada tres ciclos lunares, prefieres no hacer distinciones y asesinas al primer individuo que se cruza por tu camino; en la mayoría de los casos, viajeros perdidos en la montaña. Pocas veces llegas hasta el pueblo, algún borracho como aperitivo es lo normal.  Regresas renovado, y devoras algún libro bajo el baile mortal de un cabo de vela; sueles tener una reserva grande de ellas, porque gruesos volúmenes de leyendas de tus congéneres acompañan tus soledades. Ya hasta perdiste el recuento de la última centena de gatos que dormían sobre tu ataúd, todos ellos carentes de un nombre, de una identidad. Durante tu última escapada conseguiste uno, pero odia tu ataúd y suele dormir al pie de la escalera.
            Entonces conociste a Sofía. Esa madrugada subiste a la cocina en busca de algo para alimentar a tu felino recién llegado; lo elegiste porque prefieres a los gatos negros de buen porte, y lamentablemente, te salió tan domesticado que ni cazar ratas entra en sus habilidades. Lo escuchaste maullar al pie de tu ataúd desde el atardecer; y no se detuvo, hasta que tuviste a bien abrir la tapa para atender a sus reclamos.
            Lloviznaba desde la noche anterior y no había cesado, el cielo estaba tan cerrado que vivirías un pésimo temporal el resto de la semana o quizá todo el mes. Te percataste que el agua se había filtrado y ya tenías el suelo encharcado. La peor parte era tu biblioteca, porque tenías una docena de goteras y aquel goteo permanente te recordaba a una orquesta mal afinada.Lo detestabas, y te urgía regresar al sótano.
            Cruzaste de mala gana el comedor hasta alcanzar la sala, el gato caminaba entre tus pies, el verdor encendido de sus ojos, era el único punto de luz de aquella casona. Entonces te percataste de su presencia, de pie frente a la única ventana que aún conservaba su vista al exterior.Aquella criatura había descorrido la pesada cortina color avellana,y observaba aquellos árboles azotados por la lluvia que ya arreciaba.
            Mantenía sus delgadísimos dedos enredados a la cortina, te pareció que toda aquella fragilidad temblaba, incluso su vestido floreado llevaba el mismo ritmo que el resto de su cuerpo. Sus rizos dorados permanecían empapados, te pareció evidente que había buscado refugio en tu casona; la noche se anunciaba tan larga y húmeda.
            Te acercarse a ella aturdido, en un vano intento por recordar la última vez que te habías topado con un intruso. Nada. No existía una última ni una primera. Entonces la joven ladeando su cabeza te dirigió, lo que supusiste fue, una mirada eterna.
            -Estoy helándome, quiere alcanzarme una frazada para secarme – te dijo la joven tras cerrar la cortina. Sus ojos violáceos escrutaron tu inexpresivo rostro. La detestaste entonces.
            -No recuerdo tener ninguna, nunca la he necesitado – respondiste mal encarado.
            -No sea usted descortés, no imagina cuanto tiempo he pasado bajo la lluvia, afortunadamente encontré su casa – anduvo la joven de puntitas hasta rozar el sillón para tomar asiento -. Preferí no llamar a la puerta para no importunar su descanso.
            -Tengo que alimentar al gato – murmuraste y te metiste a la cocina a grandes zancadas. Odiaste la expresión insolente de la joven, su carente miedo hacia tu persona.
            La escuchaste subir las escaleras que conducen a las habitaciones principales, sus zapatillas recorrieron el largo pasillo en un par de ocasiones, las puertas se abrieron y cerraron repetidas veces. Incluso identificaste el sonido que produce la llave, al entrar en la cerradura del ropero.
            -¿Y cómo dice que se llama? – te preguntó alargando su mano para acariciar a tu gato. Habrías jurado que aún escuchabas sus zapatillas bajando los escalones.
            La miraste consternado, había envuelto su esbelto cuerpo en una frazada descolorida. Tuviste una visión sobre tu madre, recostada en su cama, en  aquellos interminables días de agonía, envuelta en esa misma frazada.
            -No me agradan las visitas y aún menos cuando nadie aquí las ha invitado… ¡Lárgate! – gritaste mostrando tus colmillos crecientes. Gritaste en un absoluto estado de confusión, aunque claro no quieras aceptarlo.
            -Sofía, mucho gusto, le parece bien si le llamo Señor Vampiro, para que vea usted que le tengo respeto – te sonrió y, se desvaneció tras cruzar la puerta de la cocina.

            Continúo una pesada lluvia el resto de aquel mes, sus amaneceres fueron fríos porque estuvo granizando; pero tú ni te percataste de aquel inclemente clima, metido como te mantienes en tu ataúd. De vez en cuando el gato interrumpía tu descanso. Sólo lo alimentabas cuando no lograbas ignorarlo.
Te quedaste sin libros para acompañar tus soledades y te viste obligado a bajar al pueblo. Aquella noche no tenías apetito; pero no quisiste despreciar a ese vagabundo, que se había quedado dormido en una banca, a medio tapar por una roída manta. Reconociste que tenía un excelente sabor.
            Para cuando regresaste a la casona, la encontraste toda iluminada; las velas estabas encendidas en diversos puntos, bailoteando al compas de las piernas de Sofía. Un viejo vals retumbaba contra las paredes y los cuadros, chocaba en las ventanas y rebotaba en los labios de la joven; quien tarareaba una canción con sus brazos al viento. Te detuviste petrificado a penas cruzaste el umbral, la observaste danzar con el gato contra su pecho. Callaste porque desconocías las palabras adecuadas para ahuyentarla de tu morada. Preferiste ignorarla y bajaste directo al sótano, amontonaste tus recién adquiridos libros en un rincón, para ser leídos en otra circunstancia menos ruidosa.
            -Ya he leído este libro – oíste decir a Sofía tan cerca de tu ataúd, que te asalto un estremecimiento; pero aquel baile aún recorría los pasillos superiores. Podías sentir sus zapatillas danzar sobre tu propia piel.
            -¿Cuándo te irás? – preguntaste en un susurró y cerraste de un golpe la tapa del ataúd.
            -No debería ser tan egoísta Señor Vampiro, usted habita este sótano y el resto de la casa esta demasiado vacía, le vendría bien una presencia femenina, y aún no ha cesado la lluvia. Odio la lluvia, arruina mi cabello, arruina mi vestido.Odio la lluvia ensanchando el cause de los ríos, desbordándolos. La odio y esta casa es tan cálida – Te contestó Sofía recargada sobre el ataúd. Tu gato comenzó a maullar al pie de la escalera – Adoro a ese gato, es una lindura.
            -¡Cállate! – gritaste al tiempo que abrías de nuevo tu ataúd. El gato maullaba al pie de la escalera, maullaba con aquel lastimero quejido que denotaba un hambre voraz. La presencia de Sofía ya se había escurrido.

            Aún no se cumplía el ciclo lunar, sin embargo estabas tan sediento que bajaste hasta el pueblo aquella primera noche, asesinaste a dos borrachos y a una joven pareja de amantes. Para cuando te metiste en el ataúd no había disminuido la sed, una endemoniada necesidad de más y más sangre te mantenía al límite de tus propios instintos. Te descubriste matando a cuatro o cinco cada noche de aquella semana, los arrojaste al barranco, observaste sus cuerpos vacíos despedazarse contra las rocas. Sonriente regresaste, pero la sed continuaba aumentando.
            Despertaste cuando la tormenta estaba en su punto más álgido. La ansiedad de beber sangre te impulso escaleras arriba, en tu trayecto te topaste con el gato acurrucado junto a una lámpara en desuso. Le sonreíste, pero fue más una mueca de amargura que otra cosa.  Estiraste tu mano para acariciar su lomo carbón apagado, entonces percibiste los dedos de Sofía rozar tu cuello.
            -Aléjate – quisiste decirle, pero aquella palabra se quedo estancada en tu mente - La tormenta… ¿Le temes a la tormenta? – preguntaste casi sin darte cuenta de ello.
            -El rió se salió de su cause, llovió tanto que el río creció y creció y llovió tanto más que crecióhasta llevarse casas enteras. El río se salió de su cause y yo no sabía nadar… Papá prometió enseñarme a nadar cuando llegará el verano, pero llovió tanto antes del verano… No sabía nadar y el río me arrastro y…y… - Sofía no te sostuvo la mirada y sus ojos violáceos fueron una aguada.

            -Deberías secarte, mírate ese vestido – dijiste extendiendo la mano a lo intangible – Vamos, me parece que tengo guardada otra frazada. 
Escrito por axlmar en , , , , | 1:06 a. m. Sin comentarios



El fanfiction sobre la adaptación. 



No sabía si hablar o no sobre este tema, pero realmente me llamaba la atención, Maléfica podría decirse que es un fanfiction sobre un fanfiction, porque hay que tener en cuenta que todas las películas de Disney son adaptaciones, es decir no son las historias originales que traspasaron generaciones de las manos de Perrault o los hermanos Grimm.

Primero, la mayoría de los cuentos infantiles que nos han llegado hasta nuestros días, son unas historias que fueron maquilladas para llegar a un público infantil, ya que inicialmente los cuentos que fueron pasados de forma oral, eran historias de entretenimiento (y en algunos casos de educación) para los pueblos, los cuentistas o trovadores los contaban para todo el pueblo, incluyendo los adultos, o en la mayoría de los casos para los adultos.

La evolución de la bella durmiente.

En la versión original, (incluso antes de Perrault) la bella durmiente no es una historia muy infantil, durante el transcurso de los eventos, se tocan temas escabrosos sobre sexualidad, violencia, magia, crueldad y mucho simbolismo, incluyendo una violación y canibalismo. Para que la historia fuera apta para niños, Perrault evita los temas “no propios” para niños y eleva la historia a un nivel distinto, uno que cualquiera pudiera entender.

Perrault, deja a un lado la violación y obviamente el canibalismo, pero deja los elementos principales que se contaban, la bella mujer durmiendo, el bosque de espinas, y claro… lo elemental para que la bella chica sea llamada durmiente, un sueño de 100 años que pintaría el cuento de elementos mágicos, entre ellos las hadas, la maldición, y todo aquellos tan conocido por todos, como lo es el príncipe que la besará para despertarla de su largo sueño.

Disney toma la historia de Perrault, (sí, la que ya estaba maquillada), y elimina más cosas, quita las doce hadas que aparecen en el cuento y las transforma en 3, quita el desprecio que se le hace al hada más anciana y la convierte en un hada mala (o mejor dicho una bruja), le quita el sacrificio del reino al aceptar quedarse junto a la bella durmiente esos cien años, y obvio… elimina los cien años, ¿a qué príncipe le gustaría casarse con una vieja aunque esta luzca joven?

Y ahora no sólo eso, Disney, hace un “spin off” de la  historia, tratando de reivindicar al hada que ellos mismos transformaron en bruja, para hacerla ver como un héroe, dónde la mala resulta no ser tan mala, y el bueno no es tan bueno, la princesa se convierte en un personaje narrador y el príncipe un cero a la izquierda.

¿Cuentos para niños?

Hace unos meses apareció en los principales diarios del país, una nota que provenía de EEUU, diciendo que la película “Frozen” contenía mensajes ocultos homosexuales, nunca especificaba en que parte de la película ni mucho menos.

Ahora con esta versión de Maléfica, en lo personal la veo más censurable que la película de Frozen (la cual tengo que aclarar me fascinó), empezando con la misma confusión que la empresa creó con el personaje malo, está ahora haciendo un personaje con ambivalencia, el bien contra el mal queda en un terreno gris, cuando alguien ya es mayor, esto puede pasar, se supone que ya tienes tus valores formados, no se puede temer a la diferencia de criterios, pero la película está en clasificación de niños, es decir, un niño que creció viendo “La bella durmiente” donde tiene una lucha del bien contra el mal, ahora tendrá que tragarse una historia donde la mala resulta no ser tan mala, donde por lo contrario, es quien llegó a salvar a la princesa (y luego se quejan de los mensajes homosexuales), haciendo que el príncipe se vuelva un bueno para nada.

No me quejaría si la historia fuera hecha exclusivamente para adultos, pero en ese caso, no tendrían que haber deformado más la historia, esa gente de Disney podría haberse ido al origen y presentarnos la historia que dio vida inicialmente a “la bella durmiente”, creo que los adultos apreciarían más esa historia original que una historia que parece sacada de un mal fanfiction.

En fin como siempre, es mi opinión personal, y puede que esté siendo muy dura al juzgar la película, sin embargo creo que como escritora me molestan tantos cambios en estás “adaptaciones”. Al final pues si quieren saber si estoy bien o mal, pues tendrán que ver la película y formarse su propia opinión.

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