domingo, 25 de marzo de 2018

Escrito por Nicte Yuen en , , | 1:46 p. m. 1 Comentario


En mi incansable búsqueda por buenas historias sobre vampiros encontré la joya literaria de la cual hablaré a continuación: Soy Leyenda de Richard Matheson publicada en 1954. Una novela breve de no más de 180 páginas, que se ha convertido en un clásico al abordar temas como la soledad y el aislamiento, esto ambientado en una tierra postapocalíptica ubicada en el año de 1979, que tiene bastantes vampiros de por medio. Debo confesarles que amé la novela, de hecho la leí de una sola sentada, como se dice cuando uno, al comenzar a leer un libro, está tan interesado que ya no se puede soltar hasta leer la última línea. Y es que apenas comienza uno a leer el primer párrafo y descubre a este personaje, Robert Neville, preocupado porque en días nublados no sabe con certeza cuando se pone el sol, uno queda intrigado, deseando saber más. Para cuando yo leí el libro ya se había estrenado la película del mismo nombre adaptación de la novela de Matheson, protagonizada por Will Smith, obviamente deseaba ver la película dado que el libro me había fascinado; sin embargo, por uno u otro motivo no había tenido oportunidad de hacerme un tiempo y ver a Will Smith en la piel de Robert Neville, nuestro querido protagonista. El día en que finalmente tuve la oportunidad de ver la película… la odié. 
¿Por qué razón odié la versión cinematográfica de Soy Leyenda? Por una sencilla razón, tuvieron "la genial idea" de modificar la parte medular de la historia, y lo que es aún peor, nos dieron un nuevo final, un final que no tiene nada, pero absolutamente nada que ver con el libro; de hecho de la mitad de la película hacia el desenlace, es otra cosa totalmente diferente a lo escrito por Matheson. No entiendo por qué motivos se les ocurrió cambiar una historia tan impactante como lo es Soy Leyenda, para darnos una película más donde Will Smith está listo para "salvar el día".  A mi parecer tomaron un clásico y nos dieron una película palomera totalmente olvidable.   Así que les confirmo que odié la película y que espero no volver a verla; pero como esa es mi humilde opinión tanto del libro como de su versión cinematográfica, aquí les dejó los datos más relevantes tanto de la novela como de la película para que cada quien se formé su propia opinión al respecto.

NUNCA JUZGUES A UN LIBRO POR SU ADAPTACIÓN CINEMATOGRÁFICA

“En aquellos días nublados, Robert Neville no podía saber cuándo se ponía el sol, y a veces ya estaban en las calles antes de que él regresara. La hora del crepúsculo estaba unida para él, por los hábitos de toda una vida, al aspecto del cielo, y prefería entonces no alejarse demasiado…”
Soy Leyenda

SOBRE EL LIBRO

Novela de ciencia ficción escrita por Richard Matheson, basada en alguna de las pesadillas más recurrentes que tenía el escritor, donde un hombre solo sobrevivía, mal que bien, en un mundo atestado de vampiros . Era el último exponente de una vieja raza. Ese hombre se llamó, cuando Matheson debutó como novelista en 1954, Robert Neville, pero podría haber sido el propio autor. De hecho, él mismo reconocería que la casa-fortín donde Neville se atrinchera tuvo como fuente de inspiración su hogar personal en Gardenia, California. Aquella novela, la mejor que escribiera jamás, se tituló Soy leyenda y fue celebrada por autores de la talla o del renombre de Ray Bradbury o, sobre todo, Stephen King (años más adelante). No nos atreveremos a sostener, como dicen, que sea la gran novela de vampiros de la historia, pero sí afirmaremos, e intentaremos probar, que se trata de la gran novela de vampiros del siglo XX.
Soy leyenda es un libro ciertamente afortunado, con ideas lúcidas y bastante transgresoras para su temática. Una, no obstante, se impone al resto: “los vampiros son víctimas de un prejuicio” y Matheson, que los adora -o al menos los reverencia-, se propone hacerles justicia. Aunque para lograr este objetivo primero deba matar al padre, es decir, echar paladas de tierra sobre Dracúla. Sabemos, porque en algún lugar lo confesó, que Matheson leyó la novela mucho después de ver la película, mientras hacía el servicio militar. Al parecer, la devoró de tapadillo, en las letrinas, y con bastante ojo crítico. La obra inmortal de Stoker le insatisfizo profundamente. Era un amasijo de supersticiones y convencionalismos de folletín […] Van Helsing, Mina, Jonathan, son ficciones tontas de un tema sombrío”. Dracula, que procuraba erigirse como un alegato de la Razón ante las Sombras, era puro folclore, hija de una fe y una medicina desfasadas, antiguas, obsoletas. Matheson toma todos los clichés e intenta comprenderlos, guardándose muy mucho de actualizarlos y de ofrecer sobre ellos una respuesta lógica y racional. Hay una conclusión que se lee entre líneas en Soy leyenda: si los vampiros sienten aversión al ajo, a verse reflejados en un espejo o a morir bajo la estaca es porque así lo quisieron la fantasía y ciertas creencias atávicas. Incluso el miedo a la cruz deriva de una imposición católica. ¿O acaso, como dice abiertamente el escritor, un vampiro mahometano va a doblegarse ante semejante símbolo? Mientras da cuenta de la superchería, nada puede aportar y nada puede explicar. Pero cuando Neville empieza a combatir a los vampiros exponiéndolos a los rayos del sol algo cambia en Soy leyenda: se activa un remoto clic y entonces, y sólo entonces, la novela abraza ya un cientificismo civilizado. Y el vampiro se moderniza.




SOBRE LA PELÍCULA

Directores: Francis Lawrence
Guión :Mark Protosevich Akiva Goldsman Richard Matheson John William CorringtonJoyce Hooper Corrington.
Género:  suspenso y ciencia ficción.
Duración: 101 min.



La película comienza con unas escenas de un programa de televisión en el que una doctora anuncia que, gracias a virus modificados han conseguido curar el cáncer. Tras esto la historia se salta tres años para mostrar imágenes de una ciudad desértica, invadida por las plantas y los animales. Este salto parece recordar a 28 días después pero, si bien es cierto que técnicamente está mucho mejor resuelto, el comienzo de Soy leyenda carece de la intensidad que la música proporciona a la película de Danny Boyle. Así, la película nos cuenta la rutina de Robert Neville, médico militar y único superviviente de un virus que ha acabado con la humanidad. Neville es un superviviente nato y su rutina así lo demuestra: ejercicio físico diario, consultas a almanaques astronómicos para conocer la hora exacta de la puesta de sol (el virus ha mutado a los humanos convirtiéndolos en monstruos sensibles a la luz solar que sólo actuan por la noche), un diario detallado de sus incursiones e investigaciones en busca de una cura... Breves escenas en flash back nos muestran el comienzo de la plaga, el desalojo de la isla de Manhattan y la muerte de su familia. Pronto ocurre algo que rompe la rutina: Neville es capturado en una trampa y su perra muere tratando de ayudarlo. Buscando venganza se enfrenta a sus enemigos en plena noche y, cuando está a punto de morir, es rescatado por otra superviviente.

OTRAS ADAPTACIONES CINEMATOGRÁFICAS

      EL ULTIMO HOMBRE SOBRE LA TIERRA: En 1964, Vincent Price lo interpretó como el Dr. Robert Morgam. Producción italiana y con el título original de L'ultimo uomo della Terra. El propio Matheson escribió el guion de esta adaptación pero, tras años sin llevarse a la pantalla, se reescribió debido a las presiones de la compañía productora, así que decidió aparecer en los títulos de crédito con el seudónimo de "Logan Swanson".
 
EL ÚLTIMO HOMBRE VIVO: En 1971, una alejada versión de la novela original apareció con el nombre The Omega Man, titulada al castellano como El último hombre vivo. Está protagonizada por Charlton Heston y Anthony Zerbe. Matheson no tuvo ningún tipo de influencia en este filme; es más, se desviaba completamente de la novela, rechazando los elementos vampíricos, excepto por las criaturas fotosensibles.

     SOY OMEGA: Película de bajo presupuesto realizada por la productora The Global Asylum en el año 2007​ El título en inglés de la película (I am Omega combina los títulos de la novela y de una de las versiones anteriores, The Omega Man.
 

No es casualidad que el Robert Neville del libro diste mucho del científico de sus tres encarnaciones cinematográficas:
 * Vincent Price, casi un enterrador zarrapastroso y aburrido  
  *Charlton Heston, un armamentista violento
  *Will Smith, es  moralista y simpatico

Matheson podía permitirse construir a un superviviente por pura necesidad, que ha aprendido lo que sabe mediante el ensayo y el error, realizando muchas veces actos desagradables y éticamente reprobables de seguir vigentes normas para la convivencia o leyes. El cine, no.


Reacciones:

1 comentario:

  1. Muy buena apreciación! Cuando vi la peli me pareció horrible, no se entendía si eran zombis o vampiros. Después de eso me dije, qué voy a leer el libro! Para qué. Sin embargo un día de aburrimiento le di una oportunidad para luego preguntarme por qué había perdido tanto tiempo en leerlo!! Una de las mejores historias que he leído junto con la tetralogia de Laura Caxton. Saludos!

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