viernes, 20 de julio de 2018

Escrito por axlmar en , , , | 1:50 p. m. Sin comentarios


El “yo” dentro de lo que escribimos.



Para convertirse en escritor, hay muchos factores y a cada quien le detonan diferentes circunstancias. Por lo mismo, tenemos una gran variedad de escritores, así como géneros que existen en la literatura.

No obstante, de la variedad de escritores, hay algo que todos tenemos en común, todos dejamos algo nuestro, dentro de los escritos.

En una ocasión, le preguntaron a Flaubert, que quién era Madame Bovary, pregunta que él respondió con un simple “Madame Bovary, soy yo”. Y es una realidad, es posible que tus personajes tengan una inspiración externa, que incluyas características físicas y psicológicas de alguien que conozcas, pero al fin de cuentas, lo que escribes forma parte de ti.

Este aspecto es lo que hace tan difícil, al menos para los escritores tímidos y, sobre todo, novatos, el poder compartir lo que se escribe. Porque mostrar tus textos, es como quitarte la máscara con la que vivimos, aquella, con la que vamos por la vida, la que tiene la cordialidad, las palabras políticamente correctas y las fórmulas de cortesía. Muchas veces, leer en público o dar a conocer nuestros textos, se siente peor que si te quitaras la ropa frente a los demás, porque estás exponiendo tus sentimientos, tus opiniones, tus miedos, tus monstruos… tu alma.

Como escritores, podemos mentir e inventar muchas de las historias, pero siempre, tendrán algo que te haya pasado, algo que has visto, algo que muestre lo que hay muy dentro de ti, y tan sólo pensarlo, es atemorizante, por eso tenemos una profunda sensibilidad ante las críticas, ante los “no me gustó”, “no es verosímil”, “está aburrido”, porque esas frases entran por debajo de la piel, y llegan hasta nuestra psique.

¿Se puede escribir sin exponerse?, la verdad, lo dudo, porque aunque sea una pequeña parte de ti, queda en los textos, es por eso que se puede identificar quién escribió algo, porque va más allá de las palabras, que también son una parte de cada quien, de repente, los escritores nos casamos con ciertas palabras o frases, pero además de eso, es porque leer el texto de alguien, y si conoces al escritor, de inmediato notas en sus párrafos, esa mirada, ese guiño, esa sonrisa, ese pensamiento que lo hace enojar, es como leer una parte de él mismo.  

Por esto, muchas veces he considerado que los escritores somos un poco egocéntricos, porque queremos vivir para siempre. Por medio de lo que escribamos, si estos textos sobreviven la marca del tiempo, entonces, en nuestras palabras, por ende, como escritor podemos vivir por siempre.

Así que, la próxima vez que lean las obras de un escritor que ya falleció, podrían asegurar, que no lo ha hecho por completo. Que el escritor sigue vivo por medio de sus obras, y que puedes conocerlo a través de sus palabras y frases. Porque él, dejó una parte de sí en cada una de las letras que escribió.



0 comentarios:

Publicar un comentario

Búsqueda

Comparte esta página

Delicious Digg Facebook Favorites More Stumbleupon Twitter