jueves, 9 de agosto de 2018

Escrito por Nicte Yuen en , , , | 6:55 p. m. Sin comentarios


Mi  acercamiento al libro infantil Historias de Winny de Puh de A. A. Milne se dio ya en la adultez, estaba tomando un curso sobre literatura infantil y leer el libro era una de las consignas, para posteriormente analizarlo. Debo confesar que estaba renuente  a su lectura, yo siempre he preferido leer un buen libro sobre vampiros, momias o algún otro monstruo; y pasar de ríos de sangre a tarros de miel no me entusiasmaba. Pero como siempre ha sido demasiado responsable, me resigné, compré el libro y me lo zampé de un bocado. En otras palabras, me fascinó.

Estas primeras líneas son para tranquilizar a los adultos que se sorprendan disfrutando inadvertidamente con la lectura de este clásico de la literatura infantil. No ocurre nada raro. No es que hayan perdido su trabajosamente adquirida adultez…
Presentación de Winny de Puh para adultos

            Cuando cerré el libro no podía creer lo bien que lo había pasado, había reído bastante, había anotado un buen número de “frases favoritas” en la libreta donde suelo registrar datos importantes sobre las novelas que estoy leyendo; y me había encariñado con cada uno de los personajes. No podía creerlo: ¡Winnie Pooh me encantaba!

Los que pueden tener dificultades para apreciar, los méritos de este libro, son los chavales de catorce, a esa edad quieren cosas serias y no las ocurrencias de un oso de peluche, y las personas mayores que no leen tonterías, sino libros Que-Merecen-La-Pena (postura tan inteligente como la Trampa Astuta para cazar  pelifantes que dice Winny)  
Presentación de Winny de Puh para adultos

            Después de ese primer encuentro con Winnie Pooh, de esa primera lectura y de ese primer choque de intereses; he vuelto a deleitarme con las aventuras de este oso de peluche amante de la miel al menos en un par de ocasiones más; y no conforme con eso, siempre que tengo oportunidad no dudo en recomendarlo; de hecho, si mis gatos leyeran también a ellos les diría que leyeran a Winnie Pooh, lamentablemente, son demasiado flojos para hacerlo.



            Para todos que aquellos que aún no sepan quién es Winnie Pooh (también llamado Winny de Puh en los libros originales al ser traducidos al español) es un personaje ficticio, un oso antropomorfo que es el protagonista de varios libros creados por Alan Alexander Milne, y posteriormente de varias adaptaciones por parte de The Walt Disney Company. Vive en el Bosque de los Cien Acres, en una casa construida dentro de un árbol que tiene un letrero con caracteres dorados sobre su puerta en el que dice “Mr. Sanderz”; junto con sus amigos Piglet, Tigger, Conejo, Igor y Christopher Robin, con quienes vive diversas aventuras.

            Si hablamos del origen de este clásico personaje de la literatura infantil, debemos remontarnos al 24 de agosto de 1914, a un tren que transportaba tropas con destino a Inglaterra desde Cánada, dicho tren se detuvo en el pequeño pueblo de White River, el teniente veterinario Colebourn encontró allí a un trampero con una cría de oso negro. El cazador había matado a su madre y Colebourn le compró la osezna por veinte dólares. La llamó Winnie, la cachorra se convirtió en la mascota de la brigada 34 a la que pertenecía el militar.  A su paso por Inglaterra, Colebourn prefirió dejar a Winnie en el Zoo de Londres, para que cuidaran de ella mientras continuaba camino al frente de la brigada. La osa se convirtió en la favorita del público.  Un niño, llamado Christopher Robin Milne, acompañó a unos vecinos cuando tenía cinco años al zoológico y allí conoció a Winnie, de la que se hizo amigo hasta el  punto que los cuidadores lo dejaban pasar dentro del recinto para jugar con ella. Como dato curioso, a la osa le gustaba la miel y trepar a los árboles. Aquella primera visita inspiró a su padre, el escritor Milne, a escribir un poema.

Eduardo Oso, conocido por sus amigos  como Winny de Puh, o sencillamente Puh, iba un día andando por el Bosque de los Cien Acres  y canturreando para sí. Había inventado una melodía ese misma mañana, mientras hacia su gimnasia frente al espejo: tra-la-la-la, tra-la-la-la, cuando se estiraba hacia arriba lo más posible…
Capitulo II En el cual Puh va de visita y se encuentra en un aprieto.
A.A. Milne


A. A. Milne escribió dos libros de aventuras del osito y sus amigos: Winnie Pooh 1926 y The House at Pooh Corner 1928, inspirándose en su propio  hijo y sus peluches, convertidos actualmente en piezas de museo. Por lo que respecta a las ilustraciones de los libros, estas corrieron a cargo de E.H. Shepard. Tanto Winnie the Pooh, como Piglet, Tigger, Eeyore, Kanga y Roo eran juguetes reales de su hijo, mientras que Conejo y Búho fueron inventados por el mismo autor inspirándose en los animales del bosque donde vivían.

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