lunes, 2 de diciembre de 2013




¿Encuentro con la cultura?



Una vez al año, cada año en Guadalajara, hay una fiesta especial para todos aquellos que amamos los libros, que amamos la cultura y la literatura. Una fiesta que en lo personal espero con ansias, veo las conferencias a las que quiero ir, preparo tiempo para asistir a ellas y dinero para comprar aquellos libros que me llamen la atención.

Sí, es una fiesta maravillosa para aquellos que el resto del año somos ignorados por el gobierno, aquellos alienados de la sociedad, que nos ven con cara rara cuando decimos que nos gusta leer, cuando decimos que tal o tal libro es mejor que una película, como diría mi hermana es nuestro espacio, en donde somos libres… o al menos hasta este año.

El día antes de la inauguración de la FIL comenzaron los anuncios… calles cerradas, las entradas y el perímetro de la Expo Guadalajara rodeada de militares, avisos de que para a asistir ese primer día tenías que tomarte tiempo para la entrada porque cerrarían las puertas de la FIL de tal a tal hora… algo nunca antes visto. 



La pregunta del porqué no se hizo esperar, ¿por qué en está ocasión estaba sucediendo eso? La respuesta fue simple: viene Shimon Peres, presidente de Israel. Y entonces entran otras cuestiones… ¿por qué ahora sí? No es el primer presidente que visita la FIL, políticos, diplomáticos y figuras públicas acuden constantemente a este evento, ¿por qué nunca antes se había hecho eso, que amerita que ahora si se haga? ¿qué eso no demerita a las demás personas públicas que han venido? En fin…

El aspecto de seguridad fue el tema, yo aun así pensaba que las cosas acababan con el cierre de calles, pero cual va siendo mi sorpresa que para entrar sólo abrieron uno de los dos estacionamientos y sólo una entrada para tanta gente, la fila era impresionantemente larga y lo que normalmente te lleva unos diez minutos fue de 40 minutos a una hora de espera para poder accesar a las instalaciones, esto fue porque al entrar había unos cinco arcos para detección de metales, estaban revisando bolsas y pertenencias a cada persona que ingresaba al recinto haciendo el ingreso tardado, engorroso y un tanto humillante. 

Una vez dentro, todavía nos llevamos otra desagradable sorpresa, el pabellón del país invitado, en esta ocasión Israel, estaba bloqueado, no sólo para el paso sino para la vista, ya que pusieron un muro de paneles para que nadie pudiera entrar.

Pero si las cosas fueron así para los ciudadanos que cada año se dan cita para celebrar los libros, fue todavía peor para los profesionales, es decir para aquellos que se dedican a la edición de libros, compra y venta, escritores, editoriales, impresores y traductores.

Editores nos cuentan que fue algo indignante sumándole lo tardado así como lo engorroso, ya que revisaron caja por caja de los libros que ingresaron a la expo, algo que no se había realizado en los anteriores 26 años que tiene de vida este evento.



Que la inauguración del pabellón fue exclusivo para la comunidad judía, no se le dio ingreso a nadie, ni a los invitados especiales, algunos de ellos que se trasladaron desde países lejanos para estar en el evento, entre los que se encuentran como cada año, dueños de editoriales, algunos escritores o reporteros.

Dentro de la FIL también este año los canales de televisión que cubren la feria, se les negó la entrada y no están ahora allí…

Bloquearon las señales de celular, estando dentro de la FIL no se puede hacer llamadas porque  los militares llevaban un dispositivo para hacerlo, alegando que “hay bombas que se pueden accionar a control remoto por medio de un teléfono celular”.

Y la lista de quejas continúa. Los aspectos de seguridad que nos quieren vender que es “por nuestro propio bien” es sólo un despliegue para rendirle pleitesía a un gobernante, lo que regresa a mi mente, ¿qué tiene de especial él? Además de que malamente se le dio el Nobel de la paz (1994), siendo que Israel tiene guerra declarada con más de 28 países. Muy pacífico ha de ser ese señor que entra en la paranoia de exigir un despliegue militar, policiaco y de seguridad peor que el de los aeropuertos. Y que de forma errónea la administración de la FIL accedió a tales exigencias, cuando nunca antes se había necesitado.

En 26 años, jamás han ocurrido eventos violentos, ni amenazas de bombas ni aun cuando han ido candidatos a la presidencia en medio de un ambiente político caldeado, que hemos tenido visita de reyes y príncipes, de Cancilleres, Diplomáticos y bastantes premios Nobel. ¿Por qué ahora con este señor se hizo? No era justificable de ninguna manera, por rendirle honores a este señor, se atropellaron los derechos civiles de todos los ciudadanos que cada año nos damos cita en este evento.

Mal, una mala nota, no puedo hablar positivamente de un comité de organización que le dio preferencia a este sólo hombre, cuando millones de personas entre ellos otros igual de importantes ya han venido a visitar las ediciones pasadas y nunca se había hecho algo tan exagerado como lo de este año, que cae en lo ridículo y paranoico.

Pero como dice mi hermana, a pesar de eso, a pesar de tantos atropellos, los fieles lectores, los que sufrimos todo el año, trataremos de disfrutar de esta que es NUESTRA fiesta. Es un evento para lectores, para escritores, para editores, para todos aquellos que representan la parte intelectual de un país, aquellos que te dirán lo malo de las guerras, que están en contra de la violencia, que defienden los temas de justicia y de tolerancia, cosa que este año parecen haber olvidado… así es señores de la FIL, no es una fiesta para políticos, si querían fiesta para ellos debieron acudir a Gobernación no a un evento Cultural… repito la FIL  siempre había sido un evento Cultural, donde tal vez de repente se veían temas políticos, pero que al fin de cuentas siempre la literatura, los libros y la cultura era el tema principal.  Muy mal que los organizadores se hayan prestado a hacer de este evento uno político, religioso y de seguridad.

Sólo espero, y lo espero con toda mi alma, que sea un suceso de debut y despedida, que nunca más vuelva a pasar por esta situación… porque lamento decirlo, pero eso sería el comienzo del final de algo que es maravilloso. 

Aquí les dejo también este artículo que habla sobre el porque Israel no debió ser invitado de honor de un evento como la FIL, "Israel, Indigno invitado a la FIL"

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