sábado, 18 de mayo de 2013

Escrito por axlmar en , , | 4:43 p. m. Sin comentarios



Técnica narrativa.

Antes de entrar a la SOGEM pensaba que sólo había una manera de hacer un cuento, que la mayoría de los cuentos eran infantiles y que era lo mismo a una novela sólo que en versión corta.

Pero una vez que llegamos a la explicación de los géneros literarios y las diferencias entre sí, me quite dos de mis dudas, sin embargo la principal, tardé muchos cursos en comprender que no hay una sola forma de escribir un cuento, que hay diversas modalidades y que muchas han surgido gracias a escritores innovadores y talentosos.

Una de las técnicas que más me sorprendieron fue la técnica de las preguntas. Jamás imaginé que en base de puras preguntas se pudiera narrar una historia. Pero así es… pero entonces dirán ¿cómo puede ser eso posible? Bueno, como siempre saber qué es lo que se quiere contar es lo primordial, la segunda cosa es ver que tan viable es la técnica para este efecto. Es posible que la técnica no sea la apropiada y entonces el resultado no será bueno.

Para que les quedé más claro de lo que hablamos, les presentaremos los cuentos que Karla y yo escribimos con ésta técnica. Por la longitud, lo haremos en dos semanas.


*°*°*°*°*°*°*°*°
¿Es esto amor?
Por Alejandra Maraveles

¿Cuántas veces me puedo enamorar a primera vista? ¿Cuántas veces veré a alguien que entra y anima mi corazón? ¿Acaso eso es normal cuando trabajabas en un café? ¿Por qué nadie me avisó que así sería una vez que trabajara en uno de los más prestigiados cafés de la ciudad? 

¿Es que ahora teníamos derecho de admisión y sólo dejaban pasar a chicas guapas? ¿El rojo está de moda? ¿Sería malo de mi parte desear que se sentara a una de mis mesas? ¿a qué Dios tengo que rezarle para agradecerle que se haya sentado en la mesa 23, una de las mías? ¿Los demás notarán que estoy al pendiente de cada cosa que hace? ¿Se verá incorrecto si me acercó a ella aunque no me haya llamado? ¿Debería esperar a que me hable?

¿Por qué está sola? ¿Es que nadie puede ver lo hermosa que es? ¿Habrá alguien capaz de dejarla plantada? ¿Por qué saca un cigarro? ¿es que nadie le ha dicho que fumar puede ser dañino para su salud?

“¿Mesero?”

¿Por qué me habla de manera tan poco amable? ¿Cambiará su cara si le sonrió? ¿Cuántas horas al día pasará ensayando su sonrisa? ¿Cuántos en el café habrán caído como yo bajo sus encantos?

“¿Tiene un menú?”

¿No vas a preguntar por mi nombre? ¿Son sus ojos tan profundos como pensamientos, tan semejantes a una obsidiana?¿o es que los veo así de brillantes porque el aire no llega apropiadamente a mi cerebro? ¿Quién dijo que las morenas habían pasado de moda?

“¿Qué me sugieres?”

¿Me mirarías mal si te sugiero un beso mío? ¿Puede alguien culparme por sentirme así? ¿Por qué si no quieren que uno las mire, no prohíben los escotes y las faldas cortas? ¿Me miraría con esa necesidad aunque no estuviera sirviéndole?

“¿Tienes algo para tomar?”

¿Te enojarías si te digo que tú eres lo más deseable para beber en el lugar? ¿Te gustaría alguien como yo? ¿o preferirías algo fuerte sobre algo dulce? ¿Pedir un café es algo fuere o algo dulce?

“¿Qué son los choux?”

¿Realmente sólo es importante la comida? ¿No quisieras mejor que te diera mi número telefónico? ¿No quisieras mejor que yo me sentara a acompañarte? 



¿Por qué la interacción entre un mesero y el cliente es tan corta? ¿Está mal de mi parte envidiar las sillas y la mesa? ¿Por qué tengo que atender a otros cuando quisiera sólo mirarla a ella? ¿Por qué incluso tengo que limpiar lo que ese niño tiró?

¿Por qué cuando quiero que el chef dure más preparando la comida es cuando menos dura? ¿Debería retrasar más la entrega? ¿Acaso estás apurada o cuál es la razón de que estés mirando el reloj? ¿Vas a ponerme una queja por tardarme tanto? ¿Sería bueno que me pusiera una queja? ¿Podría entenderlo mi jefe? ¿Realmente quiero tanto hablar con esa chica que sacrificaría mi propio trabajo? ¿De verdad quiero ver la cara molesta de la jefa de meseros? ¿podría mejor encontrar otra manera de hablarle?

“¿Podría traerme otro café?”

¿Quisieras que te guiñara el ojo? ¿Se vería mal de mi parte que tocara un poco tu mano al entregarte la taza? ¿Por qué siento que cada cosa que viene a mi mente es incorrecta?
¿Por qué se tomó el segundo café tan rápido? ¿Es que tienes algún lugar a dónde ir? ¿Y si te quedaras conmigo un rato más? ¿Y si pudiera pedírtelo, accederías?

“¿Podría traerme la cuenta?”


¿Cuánto tiempo ha pasado desde que ella entró al restaurante? ¿Podría ir y presentarme o sería inapropiado hacerlo? ¿debería ir y decirle lo bella que me parece? ¿Podría armarme de valor para hacerlo?

¿Podría caminar los tres pasos que me faltan para llegar hasta ella? ¿Pero qué pasaría si me rechaza? ¿Y si me rechazara sólo con una sonrisa? ¿qué pasaría si en lugar de una sonrisa se burlara cruelmente de mí? ¿Podría soportar el rechazo frente a los demás comensales? ¿Podría volver a trabajar aquí después de semejante vergüenza?
¿Por qué se levantó de su asiento? ¿Es que ya se va? ¿Podría acercarme a ella ahora? ¿Por qué volteó a verme? ¿Por qué sonrió? ¿Por qué me dejó tanta propina? ¿Es que acaso ella también sintió algo por mí? ¿O quizá será que sólo le gustó mucho el café? ¿Podré volverla a ver? ¿Y si pido que me dejen salir temprano para ir tras ella?

“¿Mesero, podría venir un momento?”

¿Debería enojarme por qué alguien me solicite cuando estoy pensando en ir tras la chica morena? ¿Sería mucho pedir que alguien más atendiera mi mesa? ¿Pero… porqué me sucede eso? ¿De verdad hoy hay derecho de admisión? ¿Por qué está chica de ojos celeste es igual o más guapa que la chica morena? ¿Por qué siempre me enamoro a primera vista? ¿Por qué nadie me avisó que así sería una vez que trabajara en un café?

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