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martes, 14 de enero de 2014

Escrito por axlmar en , , , | 12:08 a. m. Sin comentarios



No hay nada nuevo sobre que escribir…



Una vez que entramos a la escuela de escritores, una de las primeras cosas que nos dejaron muy en claro es que “no hay temas nuevos sobre los cuales escribir”, el énfasis de esta aseveración no es agradable, y menos cuando uno quiere escribir y piensa que en su cabeza hay  mil cosas sobre las que nadie ha escrito…

¿Qué quiere decir entonces? ¿Por qué siguen saliendo libros nuevos y hay nuevos escritores? ¿De qué escriben si ya se ha escrito sobre todo?

Bueno, primero tendríamos que ver que desde los inicios de la literatura, es decir los griegos, ellos abarcaron todos los temas de la condición humana, cada emoción, cada tipo de crimen e incluso perversiones, no dejaron nada por tocar.

Sin embargo de eso hace más de dos mil años, el florecimiento de la literatura se ha dado aunque los temas que se traten son recurrentes.

¿Entonces por qué la gente sigue leyendo?  Tenemos que aclarar, el que ya se haya escrito de todos los temas no quiere decir que no se pueda escribir sobre lo mismo. De hecho mucho después de los griegos surgió por primera vez la novela como género literario además corrientes literarias que han cambiado la forma de escribir conforme ha ido evolucionando la humanidad.

Se sigue leyendo, porque aunque sea un mismo tema, la forma de abordar el tema (así sea amor u odio) se hace de distinta forma, con nuevas técnicas las cuales también han ido cambiando  al paso de los años.

Es decir, no es lo mismo cuando los griegos hablaban de amor, a como habló Shakespeare, a como habló Jane Austen, a como habló Becquér, a como habló Cortazár y a como se sigue escribiendo en estos momentos y a como se tratará en el futuro.

El sentimiento es el mismo, pero cada uno dependiente la corriente a la que perteneció, tomando en cuenta lo que vivían en su momento histórico, influyó en la manera en que se trató el tema.

Podemos decir que de novelas románticas hay miles, pero eso no quiere decir que sean iguales, ya que cada una de ellas, dependiendo de su autor cambia la perspectiva, la ideología, e incluso el lenguaje que utilizan.

Como siempre, allí es donde entra nuestro ingenio, en la escuela nos dicen, encuentren nuevas formas de hablar de los mismos temas. Y aunque difícil, hemos comprendido que mientras estemos vivos y evolucionando como humanidad, se podrán seguir tocando los mismos tópicos.

lunes, 9 de diciembre de 2013




El poder privado.



Es muy difícil encauzar a alguien para que lea, al menos aquí en México, aunque creo que no sólo aquí sino en el resto de Latinoamérica, en la pasada FIL, en una de las conferencias Laura Restrepo, escritora colombiana, decía “En Colombia, hay un programa gubernamental que se aplica en las escuelas primarias, donde cada año, la escuela adopta a un autor local” comentaba que la experiencia era fascinante, ya que en los pueblos hacían igual a una fiesta patronal cuando el autor adoptado iba a visitar la escuela, “Organizan recitales, obras de teatro, lecturas en voz alta, manualidades y pinturas basadas en la obra del autor”, terminó diciendo que era porque veían lo que va a pasar con los escritores, que estamos en peligro de extinción, al igual que los pandas…

Pero no es que no haya escritores, creo como dice la maestra Caro, que hay más escritores que lectores y eso es el verdadero problema. Los lectores serían más bien los que están en peligro de extinción.

Eso sucede por múltiples razones, porque vivir un país que no tiene la cultura de la lectura, que en televisión abierta está prohibido el subtitular películas extranjeras, que en las escuelas tengan malos planes de promoción de lectura, porque promocionan más a los futbolistas que a pintores, escritores o artistas plásticos…no ayuda a crear nuevos lectores. Y en parte es porque al gobierno le conviene que siga así, no quiere ciudadanos pensantes, no quiere a ciudadanos que le interroguen, que les exijan un mejor gobierno.

Ya hemos hablado de la importancia de la lectura como ejercicio para el cerebro, también hemos hablado de como iniciar a la lectura a niños, a adolescentes e incluso a adultos. Pero como escritores tenemos un deber para la sociedad, plasmar los sentimientos humanos, criticar los errores, exponer las injusticias. Alzar la voz por medio de la palabra escrita…

Por otra parte, el querer compartir el gozo de la lectura, demostrar que leer es un disfrute, que es mucho más barato que ir al cine, que rentar películas o que pagar internet… aclarar que un libro te da muchas horas de entretenimiento, de complicidad, de emociones… decirlo para alguien que lee es fácil, comprenderlo para alguien que no lo ha hecho nunca es difícil.

¿Por qué? Porque, leer es un acto privado, nadie puede leer por ti, nadie puede experimentar por uno, lo que yo sentí al leer un libro no será lo mismo que sienta otra persona al leerlo, no se puede hablar de tal o tal libro es bueno, o que el otro libro es malo, no se puede generaliar cuando se sabe que no todos vivirán las mismas cosas al hacerlo.

Leer un libro, es así, porque además de  generar emociones, puede generar otras cosas entre ellas se puede hablar del poder, ya que cada libro da poderes especiales a quien los lee, el poder de convertirte en parte de la historia que se lee, el poder de sentir empatía u odio hacia un personaje, el poder de controlar el tiempo ya que cada quien lee a su paso, el poder de revivir la parte que más te gusto, leyéndola cuantas veces uno crea necesario, el poder de encontrar respuestas a interrogantes que nos hayamos hecho en nuestra vida diaria.

Leer un libro por goce, es un poder individual maravilloso, pero por lo mismo, no se puede transmitir tan fácilmente, no se puede experimentar por otros, es algo que debe ser personal y lo convierte en un acto solitario.

Tal vez es por eso que mucha gente odie leer, ya que hacerlo implica tomarte un tiempo a solas, conversar con uno mismo, repensar las cosas y activar nuestro cerebro, algo que no todos están dispuestos a hacer.

Podemos hablar de miles de manera de acercarnos a la lectura, sin embargo, nos recomendaba una de nuestras maestras, la mejor forma de promocionar un libro no es platicando si nos gustó o  está bien escrito, porque eso es irrelevante para quien no ha leído, la mejor forma de conseguir nuevos lectores es demostrando la pasión, las emociones, incluso si fue de enojo, todo aquello que se sintió al leer tal o tal libro, mostrar la condición humana de las historias para que la gente pueda sentirse relacionada y le den ganas de leer.

No es una tarea fácil, y puedo asegurar que éste no será el último post sobre lectura, porque mientras los lectores seamos una especie en peligro de extinción tendremos la obligación de protegerlos y de tratar de crear nuevos lectores.

viernes, 18 de octubre de 2013

¿Autobiografía?

¿Existe acaso el término como tal? En principio, el corrector de word no me marca error. Vamos bien Secundando, la biografía se define como la historia escrita de la vida de una persona (por sus raíces griegas "bios" vida y "grafos" escribir). 

Entonces la palabra autobiografía se podría definir como la historia de la vida de una persona escrita por ella o él mism@. 

En la literatura, por lo general, esto acarrea egocéntricas consecuencias. Sin embargo, hay excepciones a la regla. Una es Guadalupe Dueñas. 

La última entrevista a Dueñas llevó el título "Antes del silencio" en referencia a su anticipada muerte. Después del silencio es un análisis de su narrativa, ya muerta la autora. 


Guadalupe Dueñas y sus cuentos autobiográficos. 

Nacida en 1920 en Jalisco; hija de un papá que renuncio al sacerdocio para casarse con la que sería la madre de la autora (que por cierto tenía 14 años cuando la pretendieron). La mamá de Dueñas provenía de una familia más "liberal" que la del padre (y papá). 

Esto acarreó en la educación de Guadalupe una mixtura entre el catolicismo mocho tan característico de la época y el contraste con la actitud más moderna de su madre. Hubo muchísimas incongruencias en este aspecto que provocaron varios conflictos en la vida de Dueñas que le fueron campo fértil para lo que serían sus cuentos. 

De hecho, mientras la autora estudiaba en una escuela de monjas, un tío (que si era sacerdote) le recomendó que escribiera y ella lo hizo. Escribió sus frustraciones, sus enojos con el papá represor, y su madre que más parecía una hermana, todo apuntaba a que el diario que llevaba era solamente un medio para desalojar sus frustraciones o sus enojos. 

En cuanto a sus inspiraciones, ella leía poesía, mucha poesía. Intentó de hecho hacerse poetiza, pero el mismo tío que la encaminó a escribir le instó a que hiciera narrativa, que por cierto "le salía muy poética".


Algo que caracterizó a la autora, tanto en lo privado como en su narrativa, fue su sentido del humor mordaz. 


La vida es un cuento. 


Leer, inclusive en wikipedia, una reseña biográfica de la autora, será suficiente para darnos una entrada a los temas de sus cuentos (solo escribió este género). Todos tienen un tinte altamente autobiográfico. ¿Qué es, entonces, lo que vuelve estas narrativas en algo literario? La respuesta radica en como son contadas. 

Dueñas tiene una narrativa poética, descentralizada de lo que es su punto de vista, los personajes emergen de una manera autoctona y sin prejuicios. Digamos, toca el arte al no ser ella la protagonista de su biografía.

Suena discordante el término, pero el lector que se atreva a darle un vistazo a sus textos, sin antes haber leído algo sobre su vida, no notará el elemento autobiográfico. 

Es, uno de los pocos ejemplos que conozco, de una vida llevada a los cuentos de manera magistral. 








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