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martes, 4 de agosto de 2015

Escrito por axlmar en , , | 2:42 a. m. Sin comentarios



¿Cuántas veces no escuché decir a las maestras “se rompió el ritmo”? eso era el pan de cada día en SOGEM, pasaron muchos errores y varios regaños antes de entender a qué se referían.

¿Qué es el ritmo?

Bueno, tenemos el ritmo en música, pues es algo parecido… sólo que en las palabras. Para aquellos que gustan de la poesía sabrán que un poema tiene que tener ritmo, es decir la musicalidad de las palabras, sin embargo este elemento no forma parte sólo de la poesía o la música, sino de la prosa también.

Un texto tiene cierta musicalidad cuando se lee, cuando lo hacemos en voz baja, nos repetimos a nosotros mismos las palabras, pero es mucho más notorio cuando hacemos una lectura en voz alta. Se puede notar la sonoridad de las vocales, a veces de las consonantes y es algo con que los grandes escritores juegan.

El ritmo dentro de la prosa, está determinado por varios factores, la puntuación, la acentuación y las palabras que se empleen. Si utilizamos una buena puntuación podemos dar el ritmo apropiado de lectura, no nos cansaremos al estar leyendo, tendremos las pausas necesarias para tomar aire, pero además podemos darle música.

Claro está que hay de ritmos a ritmos, igual que en la música, hay canciones que tienen una melodía que nos gusta y otras que no. De la misma forma ocurre en la prosa, hay ciertos autores que tienen un ritmo muy pesado de leer y otros que tienen un ritmo ágil.

El ritmo no se determina por el largo del escrito, sino por la forma en como está escrito, hay escritores que escriben largo y tendido, pero su ritmo es sabroso y la lectura se vuelve rápida y amena, mientras que hay otros que podrán tener escritos cortos, pero su ritmo es tan lento, que la lectura se vuelve cansada y tediosa.

Como en todo, el gusto se rompe en géneros, habrá a quienes les guste el ritmo lento, pero el común prefiere un ritmo ágil.


En fin, espero que para aquellos que les digan de repente que en sus textos se rompió el ritmo, puedan entender mejor a qué se refieren con eso. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Escrito por axlmar en , | 6:34 p. m. Sin comentarios
ELABORACION Y ESTRUCTURA DE UN TEXTO


1.       Introducción. En esta parte se tiene que exponer de que se va a hablar, se tienen que aclarar el tema, es muy conveniente que las primeras oraciones incluya el título. Cómo lo vamos a tratar es decir el método a desarrollar y el fin para el que se va a escribir  es decir, que se va a ganar el lector. Se puede presentar de diferentes maneras pero es la forma general en cómo se hace. Con frecuencia esta parte se escribe en futuro, pero no es necesario.
2.      Desarrollo.  Desarrollar las ideas, tenemos que cumplir con lo que cumplimos en la introducción, vamos a ir llevando nuestro texto donde en realidad se le dé la importancia de compartir la información que se quiere dar a conocer. Hay muchos recursos para desarrollar las ideas
  • Definición es decir que es algo, esencial (requiere de actividad de operaciones cognitivas de gran nivel) y funcionales (para que sirve).  
  • Descripción (Apariencia) requiere de mucha observación, (ver, leer, oír, saborear, sentir, con atención o cuidado) es como es y se basa en adjetivos, características físicas, morales etc.
  • Comparación y Contraste La comparación generalmente se utiliza junto con el contraste, cuando hacemos una comparación, vemos las semejanzas cuando hacemos un contraste vemos las diferencias. Es normal cuando se tienen dos situaciones o dos personas aquí se suelen utilizar ciertas estructuras como igual que, menos que, tan, cómo junto con adjetivos. Aquí también se utilizan los sinónimos y los antónimos.  
  • Clasificación, a veces se confunde con la definición, pero la clasificación es poner una etiqueta.
  • Análisis, es una operación cognitiva, que es tomar un todo y separar sus partes y observar cómo interactúan entre sí para llegar a una conclusión o una opinión. Por lo general hacer un análisis bien hecho requiere de mucha investigación o de mucho conocimiento. 
  • Síntesis, Es regresar a la esencia del texto,  se confunde con resumen que es tomar las ideas principales de un texto. En términos académicos se le llama abstrac, es algo que se tiene que reflejar en una docena de renglones, porque muchas veces es lo que deciden si es algo para publicar o para exponer.
  • Hipótesis  se parte de la realidad de un hecho conocido y se hacen suposiciones, se les hace algún cambio a lo que ya se conoce. Se confunde con una Teoría, pero una teoría no está comprobada.  Una Teoría puede estar conformada por hipótesis que no están comprobados.  
  • Narración. Es otro recurso para desarrollar ideas, hay momentos en que se da la narración, puede ser a  partir de una anécdota, de repente puede ser utilizados incluso en la ciencia. También puede ser la narración de una serie de eventos para llegar a un resultado.
3.       Conclusión, en la conclusión se hace un resumen y con frecuencia se emite una opinión y a veces se hacen recomendaciones. Se hace para cerrar para indicar que lo que se prometió al lector se cumplió. La conclusión y la introducción casi siempre tienen que coincidir.

viernes, 23 de agosto de 2013

Escrito por axlmar en , , | 11:50 p. m. Sin comentarios
Las partes de la oración

Son todas las palabras que existen, todas las palabras se pueden categorizar en alguno de estos apartados.

Sustantivos: Nombres de las cosas, (todo lo que existe) Animales, personas, plantas, objetos, etc.  Los sustantivos tienen un género gramatical, que no tiene nada que ver con el sexo biológico.  Este género proviene del griego y del latín.
También tienen un cambio de número se pueden expresar en singular o en plural.  Son de las primeras palabras que aprendemos, los niños usan los sustantivos.  Este tipo de palabra sirve para nombrar las cosas que hay a nuestro alrededor.  Es lo más inmediato de aprender para identificar el mundo que nos rodea. epiceno (sustantivos que no tienen definido el género)

Verbos. Son los nombres de las acciones, no solo de movimientos corporales, sino del pensamiento y de la voluntad.
  • Físicas: Correr, sentar
  • Pensamiento: Creer, decidir, etc.
  • Voluntad. Querer, Amar.
En los diccionarios se encuentran en infinitivo.
Es uno de los tipos de palabras más complejos y ricos de contenido, se tienen que pensar en los tiempos, en las personas y los modos. ¿Quién? Primera, segunda y tercera, y el número. Del singular o del plural.
Tiempo. No es el tiempo cronológico. Sí nos tenemos que situar en el presente, pasado o futuro cronológico. Para el pasado tenemos formas como pretérito, copretérito o pasado imperfecto, presente perfecto, etc.
Es difícil de manejar porque no siempre todas las cosas ocurren en el mismo tiempo. Y Tienen que quedar claro el tiempo verbal que se tiene que manejar. 
También se pueden convertir en sustantivos al hacerle la nominalización.

Adjetivos: Son los nombres de las características o de las cualidades. Tienen que ver con las características físicas, pero también cualidades intelectuales, psicológicas etc.
Se usan en combinación con los sustantivos, y tienen que concordar con el género y el número.  Son modificadores de los sustantivos.  Se pueden convertir en sustantivo c


El recurso para nominalizar los adjetivos es el artículo “lo”.


Terminaciones para nominalizar (Ismo, ura, ción,sión, orio, cia, ano, or, ez, l, dad, a/o, ento, ero, te, eza, ón)

Adverbios. Nos dicen como son las acciones, modifican a los verbos. Por ejemplo: Nos dice que alguien canta bien, o mal o mucho.  Modifican a los verbos o modifican a los mismos adjetivos.  No solo modifican la calidad de la acción sino que nos especifican el tiempo, el lugar y la forma en cómo ocurren las acciones.  Hay funciones muy largas que tienen función adverbial.



Pronombres. Pueden reemplazar al sustantivo y a los nombres de las personas… Yo, tú, él, ella, los interrogativos, quien, como cuando, Relativos, cuyo, pronombre demostrativo.

Preposiciones. Estas son palabras que sirven de conectores, entre sustantivos … Son indispensables para darle coherencia a las oraciones, no podemos hablar solo con verbos o pronombres…

Conjunciones:  Son las palabras que nos sirven para armar las oraciones.

Artículos: Nos ayudan a definir los sustantivos. Y tenemos un listado muy corto, El, La, los, Las, determinados, Un, uno, unos y unas.

Interjecciones: Expresan sentimientos, reacciones, son palabras como ¡Ay! ¡Caray!  Se utilizan como eufemismo, esto es, decir las cosas  de otra manera para que sean más sociables. Son palabras que representan una emoción física, Se utilizan entre signos de exclamación.  Cuando se llevan las dos intenciones  de exclamación e interrogación el escritor tiene que decidir cuál es la emoción principal.

Ejemplo

 Los niños que llegaron ayer en la tarde .

Ejemplos

Lo bueno, lo malo, lo negro , pero para que sea válida esta situación tiene que estar dentro de un contexto.

Ejemplo

El fumador miró alrededor. Mientras que sería adjetivo, el muchacho fumador.

jueves, 4 de julio de 2013

Escrito por Nicte G Yuen en , | 4:25 p. m. Sin comentarios




Debo confesar que en los peores momentos de mi vida he sentido la incontenible necesidad de escribir. Me parece que es una especie de asfixia, como si repentinamente el aire ya no alcanzara a llegar hasta los pulmones, como si inhalar y exhalar ya no fuera posible, porque una fuerza extraña te lo impide… Necesito escribir, grita mi voz interior.


Es una acumulación de sensaciones y sentimientos que buscan una válvula de escape. Es algo que nos sucede a todos,  esa necesidad de expresarnos, de gritar y rabiar porque algo nos está lacerando por dentro…

Dolor. Impotencia. Desesperanza. Soledad.



Algunas personas destapan una lata de cerveza, quizá acuden a algún bar y beben hasta que consiguen acallar sus emociones; otras se sientan frente a una enorme rebanada de pastel de chocolate, comen hasta hartarse, y aún después lo siguen haciendo; unos cuantos optan por practicar deportes extremos, para sentir esa descarga de adrenalina invadiendo sus cuerpos. Métodos existen tantos como humanos en este universo.  Nos expresamos o nos reprimimos de infinidad de formas.

En mi muy particular caso, una hoja en blanco ha resultado ser mi mejor confidente; en ella he vaciado, al ritmo del caer de una lágrima, mi sentir respecto a las peores experiencias: duelos, abandonos, despedidas, fracasos. Estoy segura que de haber querido hablarlo con alguien, una amiga por ejemplo, o un familiar; no habría podido, ni una palabra habría conseguido sacarme de la garganta.

Sentarme y escribir ha resultado ser una salvación, sacarlo todo, aunque las frases sean una amorfosidad sin sentido. Después, con los días, uno vuelve a ello, lees y relees aquella amorfosidad, comienzas a quitar algunas palabras o párrafos enteros, agregas nuevas frases, creas otras imágenes, te das cuenta que existe algún error ortográfico o gramatical, lo corriges; en fin, pules y pules hasta que dicho texto resulta ser un cuento o un poema, una novela en el mejor de los casos.




Decidir compartirlo o no viene después, al menos en mi caso. Cuando la creación ha concluido, la página, antes en blanco, ahora está repleta de palabras que forman bellas figuras literarias; entonces el momento de soltarlo y dejarlo ir es irremediable.  Ya no es tuyo, es del lector.









sábado, 1 de junio de 2013

Continuamos con los cuentos a base de pegunta, el día de hoy corresponde a nuestra nueva colaboradora Nicte G. Yuen.

¿Te dolerá esta despedida?



¿Cómo pude soportar tu ausencia cuando tomé aquel tren?
¿Podré soportarla cuando los días, las semanas y los años se acumulen sobre mi boca sedienta de ti?
¿O la sentiré arder mortificada por el sabor perdido de tus labios?
¿Cómo pude buscar mi ropa en la oscuridad de la recámara, mientras tú dormías abrazado a mi presencia en la cama?
¿Olvidaré el sonido que desprendía tu respiración, o llegará hasta mi memoria en noches de insomnio?
¿Te dolerá esta despedida cuando rompas, pedazo a pedazo, los recuerdos que acumulaste junto a mí?
¿Te dolió despertar aquella noche y percatarte de mi ausencia?
¿Te dolió el silencio de este adiós?
¿El tiempo se presentará con el remedio efectivo a tantísimos recuerdos?
¿Pondrá una inyección de amnesia que venga a regalarte un nuevo comienzo?
¿Traerá ese remedio un día de estos o tomará otro rumbo?
¿Cómo pude encender la radio y pretender que esa canción acallaría tu voz, tus palabras murmurándome un “te quiero”?
¿Podré alejar esas palabras lo suficiente de esta culpabilidad asfixiante?
¿O me acompañará hasta la tumba… tu voz, tu presencia invisible a mi lado?
¿Comprenderás que el miedo me guiaba de la mano?
¿El mismo miedo que se presentaba para gritarme que arruinaría tu vida con semejante noticia?
¿Lo comprenderás, con todo y tus “te quiero” que ya no será necesario utilizar en la oscuridad de tu lecho?
¿Te dolerá esta despedida cuando veas agonizantes todos esos “te quiero” en la orilla de tu boca?
¿Entonces ya no te importará que mi miedo haya sido más fuerte que el resto?
¿Sabes cuán poderoso es el miedo, lo sabes?
¿Miedo a ver morir los sueños del ser amado frente a tus narices?
¿Por qué tus sueños eran tan distintos de los míos?
¿Por qué iban en direcciones contrarias?
¿Por qué buscaban atracar en puertos distantes?
¿Por qué me importaban más tus sueños que los propios?
¿De eso se trata el amor?
¿De sacrificar lo propio por ver realizados esos sueños nacientes en el corazón del amado?
¿De eso se trata el amor?
¿Será solo esta manera de amarte la que me guió a tomar una decisión tan abrupta?
¿Comprenderás que quise decirte cuando la noticia llegó a mí?
¿De dónde surgió el valor  para hacer la maleta, cuando lo que más ansiaba era gritarte que estaba embarazada?
¿Te dolerá esta despedida que apartó de tu vida un hijo?
¿No cualquier hijo, tu primer hijo, tu único hijo?
¿Te dolerá este hijo, mi hijo,  nuestro hijo?
¿Te dolerá ver ese álbum de fotografías inexistentes?
¿Habrías tomado una decisión distinta a la que yo tomé aquella noche?
¿Habrías acercado tu mano a mi vientre para saludar a nuestro hijo?
¿Habrías cubierto mi cuerpo de esos besos tuyos que hoy aún anhelo?
¿Cómo pude tomar ese tren, sola y embarazada, pagar un pasaje al destino más alejado de ti?
¿Cómo pude hacerlo amándote como aún te quiero?

Nicte G. Yuen

viernes, 24 de mayo de 2013

Escrito por axlmar en , | 8:05 p. m. Sin comentarios



Esas ganas de escribir.



Cuando se trata de escribir, hay mil cosas de las que puedes hablar, muchos géneros en los cuales expresar eso que quieres decir, sin embargo a veces sucede eso que se llama el mood para escribir, o las ganas de escribir.

En lo general, por más buen escritor que se sea, a veces llegan esas rachas en las que escribir no es tan fácil o mejor dicho no se tienen ganas de escribir. No es que sea una enfermedad, y tampoco es contagiosa, simplemente son esos momentos en que hay algo dentro que no te permite sacarlo por medio de la escritura.

No es un bloqueo, porque puedes tener un millón de ideas en la cabeza, es simplemente como que tu mente se pone en huelga.

Si bien el arte de escribir depende de la disciplina, tampoco se puede exigir escribir cuando no está el mood ideal para hacerlo. Así como hay veces en lo que escribir es imperioso, que debes hacerlo de inmediato, existe esa contraparte en las que no quieres tomar una pluma o abrir una página de Word.



En lo general antes ponía excusas y decía… es que no tengo tiempo, es que el trabajo, es que… las excusas sobran cuando no hay el mood.

Hace tiempo escuché en un programa de cocina, que las papilas gustativas tienen algo así como una memoria de tres meses… es decir, que algo que en este momento te súper encanta de comer, podría no gustarte tanto dentro de tres meses, y tal vez tres meses más adelante volverá a ser tu platillo favorito.

Creo que es algo así. No que te deje de gustar el escribir, sino que a veces requieres un descanso para después tomar las cosas aún con más gusto.

Igual a cuando juegas algo, aunque te encante, llegara un momento que te canse estar jugando, y necesitarás un descanso de eso.

Así que no esperen ver todo el tiempo a un escritor escribiendo, porque como igual lo puedes ver en ese estado, puedes verlo viendo películas, leyendo, jugando… haciendo otras cosas, esperando el mood perfecto para ponerse a escribir.

martes, 14 de mayo de 2013

Escrito por axlmar en , , | 4:00 p. m. Sin comentarios



Estructura y Análisis. 




Hemos hablado mucho del cuento, de las diferencias que tiene con la novela, de cuentos que nos gustan. Y tal vez exista quien crea que los cuentos son exclusivos para niños, pero no es así. Los cuentos no los define hacía quien va dirigido sino por su estructura.

Estructura de un cuento.

Para una persona que sabe leer y analizar, puede fácilmente decir si un texto es un cuento, o un relato, o una novela. No depende a quién va dirigido o cuál es su extensión. Ya que podemos encontrar cuentos de 50 páginas o más… que no son novelas.  Repito la diferencia viene en la estructura.

El cuento tiene, un inicio, un nudo, un clímax y un desenlace. Podrán decir que pasa lo mismo en la novela. Y en parte así, con la diferencia de que en el cuento sólo se trata un solo conflicto.



Partes del cuento.

Inicio. Te presentan a los personajes o a la época o el ámbito donde se va desarrollar la historia. A veces puede ir para adelante o a veces para atrás.
Nudo: En las relaciones de los personajes
Climax: El punto más emocionante e intenso de la narración.
Desenlace. Es cuando se desenreda la historia

Todos los cuentos, desde una línea hasta cien páginas, desde uno hasta mil personajes, para niños o para adultos… siempre seguirán éstas reglas. Sin embargo como mencionó Karla anteriormente, en palabras de Cortázar mientras que la novela gana por puntos, en el cuento se gana por Knock out.  En ese sentido es que el cuento difícilmente puede ser muy extenso dada la intensidad que requiere. Como ya dije, es posible encontrar cuentos muy extensos, pero para no perder el hilo conductor o que no se traten más conflictos es difícil y por eso se puede convertir en noveleta.

Aun así, de repente encontramos textos cortos que no podemos considerar cuentos, esto es porque si no lleva la estructura, puede ser un ensayo o un relato autobiográfico.




Análisis.

Todos los cuentos al analizarse deberán tener definidas las partes, incluso las minificciones, es allí donde entra en realidad la dificultad de escribir algo tan corto, es un poco la situación a si escribes algo muy largo.

En la minificción de Karla


Calor
Toda la semana mi cuerpo ha mantenido una temperatura cerca a los 70°, ni los doctores, ni mi familia sabían que hacer conmigo. Para cuando desperté de mi sueño vespertino, una olla de sopa se calentaba en mi ombligo, y en mis hombros mis hermanos asaban malvaviscos.

El inicio: Te muestra a un personaje que tiene un conflicto.
El nudo: Ha tenido temperatura de 70°
El Clímax: Ni siquiera los doctores saben qué hacer.
El Desenlace: Bastante cómico y original, utilizan el cuerpo del personaje para cocinar.

Es una minificción, aun así podemos encontrar las partes bien definidas, y así sucede con todos los cuentos.

Escribir un cuento, aunque puede parecer fácil por tener una estructura sencilla, no lo es, ya que para poder conseguirlo se necesita darle fuerza, crear personajes muy bien definidos, una atmósfera que ayude al tema del cuento, colocar un conflicto creíble y sustentado. Y darle un desenlace que lleve a ese Knock out del que habla Cortázar.~

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