lunes, 9 de diciembre de 2013




El poder privado.



Es muy difícil encauzar a alguien para que lea, al menos aquí en México, aunque creo que no sólo aquí sino en el resto de Latinoamérica, en la pasada FIL, en una de las conferencias Laura Restrepo, escritora colombiana, decía “En Colombia, hay un programa gubernamental que se aplica en las escuelas primarias, donde cada año, la escuela adopta a un autor local” comentaba que la experiencia era fascinante, ya que en los pueblos hacían igual a una fiesta patronal cuando el autor adoptado iba a visitar la escuela, “Organizan recitales, obras de teatro, lecturas en voz alta, manualidades y pinturas basadas en la obra del autor”, terminó diciendo que era porque veían lo que va a pasar con los escritores, que estamos en peligro de extinción, al igual que los pandas…

Pero no es que no haya escritores, creo como dice la maestra Caro, que hay más escritores que lectores y eso es el verdadero problema. Los lectores serían más bien los que están en peligro de extinción.

Eso sucede por múltiples razones, porque vivir un país que no tiene la cultura de la lectura, que en televisión abierta está prohibido el subtitular películas extranjeras, que en las escuelas tengan malos planes de promoción de lectura, porque promocionan más a los futbolistas que a pintores, escritores o artistas plásticos…no ayuda a crear nuevos lectores. Y en parte es porque al gobierno le conviene que siga así, no quiere ciudadanos pensantes, no quiere a ciudadanos que le interroguen, que les exijan un mejor gobierno.

Ya hemos hablado de la importancia de la lectura como ejercicio para el cerebro, también hemos hablado de como iniciar a la lectura a niños, a adolescentes e incluso a adultos. Pero como escritores tenemos un deber para la sociedad, plasmar los sentimientos humanos, criticar los errores, exponer las injusticias. Alzar la voz por medio de la palabra escrita…

Por otra parte, el querer compartir el gozo de la lectura, demostrar que leer es un disfrute, que es mucho más barato que ir al cine, que rentar películas o que pagar internet… aclarar que un libro te da muchas horas de entretenimiento, de complicidad, de emociones… decirlo para alguien que lee es fácil, comprenderlo para alguien que no lo ha hecho nunca es difícil.

¿Por qué? Porque, leer es un acto privado, nadie puede leer por ti, nadie puede experimentar por uno, lo que yo sentí al leer un libro no será lo mismo que sienta otra persona al leerlo, no se puede hablar de tal o tal libro es bueno, o que el otro libro es malo, no se puede generaliar cuando se sabe que no todos vivirán las mismas cosas al hacerlo.

Leer un libro, es así, porque además de  generar emociones, puede generar otras cosas entre ellas se puede hablar del poder, ya que cada libro da poderes especiales a quien los lee, el poder de convertirte en parte de la historia que se lee, el poder de sentir empatía u odio hacia un personaje, el poder de controlar el tiempo ya que cada quien lee a su paso, el poder de revivir la parte que más te gusto, leyéndola cuantas veces uno crea necesario, el poder de encontrar respuestas a interrogantes que nos hayamos hecho en nuestra vida diaria.

Leer un libro por goce, es un poder individual maravilloso, pero por lo mismo, no se puede transmitir tan fácilmente, no se puede experimentar por otros, es algo que debe ser personal y lo convierte en un acto solitario.

Tal vez es por eso que mucha gente odie leer, ya que hacerlo implica tomarte un tiempo a solas, conversar con uno mismo, repensar las cosas y activar nuestro cerebro, algo que no todos están dispuestos a hacer.

Podemos hablar de miles de manera de acercarnos a la lectura, sin embargo, nos recomendaba una de nuestras maestras, la mejor forma de promocionar un libro no es platicando si nos gustó o  está bien escrito, porque eso es irrelevante para quien no ha leído, la mejor forma de conseguir nuevos lectores es demostrando la pasión, las emociones, incluso si fue de enojo, todo aquello que se sintió al leer tal o tal libro, mostrar la condición humana de las historias para que la gente pueda sentirse relacionada y le den ganas de leer.

No es una tarea fácil, y puedo asegurar que éste no será el último post sobre lectura, porque mientras los lectores seamos una especie en peligro de extinción tendremos la obligación de protegerlos y de tratar de crear nuevos lectores.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Escrito por Nicte G Yuen en , , , | 6:46 p. m. Sin comentarios

ESCRITORES NOVELISTAS ISRAELÍES.




A propósito de la FIL´13, y cuyo invitado de honor es el país de Israel, aquí les dejo cuatro escritores nacidos en aquel lejano, para nosotros que vivimos en Guadalajara, país de Israel. Espero que alguno de ellos, o todos porque no, les llame la atención y lean un poco de la literatura que se gesta en el país invitado de este año. Y si aún no visitan la FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO 2013, mañana domingo es el cierre, no dejen de asistir.


ARRANCAMOS:

Amos Oz (hebreoעָמוֹס עוֹז; Jerusalén, 4 de mayo de 1939), nacido en  Amos Klausner, es un escritor, novelista y periodista israelí, considerado como uno de los más importantes escritores contemporáneos en hebreo. Premio Israel de Literatura (1988); Premio Goethe de Literatura (2005) por su libro autobiográfico Una historia de amor y oscuridad; y candidato varios años consecutivos al Premio Nobel de Literatura. Fue uno de los fundadores del movimiento pacifista israelí Shalom Ajshav. Es profesor de Literatura en la Universidad Ben-Gurión de Beer Sheba, en el Néguev y miembro de la Academia Europea de Ciencias y Artes. En 2007 recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Sus cuentos más famosos son los siguientes:
Donde aúllan los chacales y otros cuentos (1965)
La colina del mal consejo (1976) reúne tres relatos: el que da título al libro, El señor Levi y Nostalgia; tr.: Raquel García Lozano, Siruela, Madrid, 2011.
La bicicleta de Sumji (1978), juvenil; tr.: Miguel Martínez-Lage; Nuevas Ediciones de Bolsillo, 2006. (Siruela, 2007)
Escenas de la vida rural (2009) reúne 8 relatos; tr.: Raquel García Lozano, Siruela, Madrid, 2010.

Shmuel Yosef Czaczkes (שמואל יוסף עגנון), nombre original de Shmuel Yosef Agnon (1888 - 1970) fue un escritor judío, el más fértil de entre los novelistas, escritores de cuento y antologistas de Israel. Premiado con el Nobel de Literatura en 1966, convirtiéndose así en el primer israelí en recibir este premio; considerado uno de los más representativos escritores de la literatura moderna hebrea. En 1932 es reconocido como una de las figuras centrales de la literatura hebrea moderna cuando publica la primera edición de sus trabajos escogidos, incluyendo El Pabellón Nupcial. Sus textos tienen la característica de combinar lo nuevo con lo viejo, posibilitando que muchas veces el lector no sepa distinguir donde comienza la realidad y donde termina la fantasía. Sus personajes hablan por sí mismo en una tentativa por entenderse y entender su contorno. En Huésped por una noche, un narrador anónimo visita su ciudad natal en Galicia después de una ausencia de muchos años. La base efectiva de esta historia era su propia mirada respecto de su vida en Buczacz en 1930. La novela refleja la desesperación del mundo judío durante este tiempo.

Sámej Izhar Smilansky, pseudónimo S. Yizhar (en hebreo: ס. יזהר‎) (Rehovot, 27 de septiembre de 1916 - Hadera, 21 de agosto de 2006), fue un escritor israelí. Hijo de una familia de inmigrantes rusos. Fue profesor de educación de la Universidad Hebrea de Jerusalén y de literatura hebrea en la Ua del estado hebreo entre 1948 y 1949, donde fue oficial de inteligencia, y Días de Ziklag con el que obtuvo el Premio Israel en 1959. Participó en la actividad política integrándose en el Partido Laborista, con el cual fue diputado en la Knesset durante diecisiete años.

Amos Kenan en hebreo: עמוס קינן‎, también Amos Keinan- (Tel Aviv, 2 de mayo de 1927 - 4 de agosto de 2009) fue un columnista, pintor, escultor, dramaturgo y novelista israelí. Fue conocido especialmente por sus críticas a la política del Estado de Israel. Amos Kenan (antiguamente, Levine) nació en el sur de Tel Aviv en 1927. Sus padres eran socialistas seculares. Su padre era un veterano de Gdud HaAvoda y antiguo trabajador de la construcción que se hizo clérigo tras un accidente laboral. Kenan fue miembro del movimiento juvenil de Hashomer Hatzair. En 1946 conoció al poeta Yonatan Ratosh y se unió al movimiento canaanita, con el que se identificó hasta comienzos de los años cincuenta. Abandonó el instituto para convertirse en un obrero industrial. Fue uno de los fundadores de la revista del movimiento "Alef", en la que publicó su primer libro en 1949. Kenan fue miembro del grupo clandestino Lehi. Durante la guerra árabe-israelí de 1948 luchó en la 8ª brigada del ejército israelí, bajo el mando de Yitzhak Sadeh, y fue herido.


viernes, 6 de diciembre de 2013

Escrito por Nicte G Yuen en , , | 6:30 p. m. Sin comentarios
Las Alas de la Libélula
Capítulo 16: “Sangre”



El sonido que producían mis pasos al correr sobre aquella árida tierra, me recordaba la potencia de los timbales, los cuales retumbaban en cada fibra de mi ser, recordándome que aún seguía con vida.
Corre. La voz de mi madre explotó en mi cabeza, impulsándome a continuar, pese que el aire comenzaba a faltarme, de la misma forma que mis piernas se debilitaban. Corre Sofía o ese hombre va a matarte. Casi podía sentirla viva junto a mí, resignada a padecer la misma suerte que yo. Casi. ¿O acaso sería al revés? ¿La hija que repite el ciclo? ¡El ciclo de la Libélula!
-¡Tu muerte será la ofrenda perfecta! ¡Tlacotalpan resurgirá de entre sus cenizas! ¡La lluvia que cae sobre esta tierra! ¡La sangre de la elegida que nutre las cenizas de nuestro pueblo! – la voz del hombre persiguiéndome, acelerando sus movimientos.
            -No me interesa ser la elegida… - murmuré jalando aire hasta mis pulmones, mirando de reojo aquel hombre vestido de blanco, con su barba espesa y negra rodeándole la boca, y enmarcando tan amarga; quien, a escasos centímetros, estiraba los brazos para alcanzar a sujetarme.
            -¡Tlacotalpan necesita el sacrificio! – gritó el hombre jalándome de los hombros hacia atrás, hasta impactarme contra aquella tierra solitaria.
            Mi cabeza golpeó contra las rocas que cubrían de irregular forma la tierra en declive, mis ojos  miraron los suyos mientras sentía la herida pulsante en la parte inferior de mi cráneo, la lluvia se intensificó sobre mi cuerpo.
            -Por favor… - quise gritarle al hombre en un último intento por salvar mi vida, pero apenas salió un susurró de mi boca – por favor no…
            Cerré los ojos, sabía que ya no podría escapar.  Sentí entonces el peso del cuerpo de aquel hombre sobre el mío, succionándome la existencia. ¡Lo haría, apretar mi cuello hasta el punto sin retorno! Y yo, en algún lugar de mi cabeza, seguía repitiendo por favor, por favor no me maté; sin embargo, mi voz se había convertido en un profundo silencio.
            -¿Conoces el significado de la palabra “destino”? – me preguntó el hombre, rozando con sus dedos la sangre que manaba de la herida en mi cabeza - ¿Destino?
            Aquella árida tierra y la lluvia que la nutría  empezaban a tornarse borrosas, como si estuvieran diluyéndose a mi alrededor.  Preferí dejar caer mis parpados al compás de la voz de aquel hombre de ropas blancas. Preferí abandonarme.

            
ESPERO QUE ESTA HISTORIA ESTÉ SIENDO DE SU TOTAL AGRADO, Y QUE LA DISFRUTEN TANTO COMO NOSOTROS, TODOS SUS COMENTARIOS SON BIENVENIDOS. HASTA EL PRÓXIMO CAPÍTULO DE ESTA NOVELETA.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Escrito por Danz en , , | 2:21 p. m. Sin comentarios
En esta ocasión quiero platicarles a groso modo, lo que he vivido en estos primeros días de la FIL, desde su inauguración hasta el día de hoy (jueves). Desde mi particular punto de vista (inculto político, adicto a la lectura y estudiante de escritor). 



¡Simón dice!


Así es, el presidente de Israel hizo una breve, pero sustancial aparición en esta FIL. Si me lo preguntan, fuera de la broma de que su nombre parece más mexicano que israelí, su aparición en la feria hizo más revuelo por sus implicaciones políticas que por las culturales. Después de todo, era de esperarse dado su cargo como mandatario de aquel país. Y es de hecho, por esta implicación, que me siento bastante bipolar respecto a la participación Israelí. 


Creo que lo malo de que Israel sea el invitado de honor en esta FIL es la bandera politizada con la que avanzó por los pasillos de la feria. Es un país en guerra, con toda la implicación de la palabra (ha recibido y ha dado muerte). Lo de la seguridad extrema, era algo que esperaba, es más se me hizo mínima en comparación a lo que tanta película y un poco de paranoia me hacían imaginar (la revisión de objetos que me hicieron a al entrada estuvo a cargo por gente mexicana y la "revisión" personal se baso en simplemente pasar por un detector de metales). Así que, de manera tangencial, lo único que sufrí fue un retraso debido a las filas. 

Entonces desde la bandera política, Israel es un país regado de una historia bélica con muchísimos matices de rojo. No es una buena carta de presentación en una feria del libro.


Lo bueno de que la cultura Israelí esté presente como parte de la FIL, es por sus escritores. Más allá del auge que están teniendo, para mi representan otra cosa más. Son la humanidad que subyace detrás de la bandera, son la gente que ha vivido en Israel y que nos cuentan, a través de sus letras, ese sentimiento que es el vivir tan de cerca el conflicto, el ser parte de él. Si me lo preguntan, no me puedo imaginar vivir en un país con esas circunstancias (a pesar de que México tiene sus propias y encarnizadas guerras internas). Creo, que representan una oportunidad para acercarnos a la realidad que viven las personas de calle, aquellas que no provocan a donde vayan, revisiones y perros que detectan bombas. 

Por lo demás, Simón puede decir lo que tenga que decir, al final nada superará el sentimiento de vivir desprotegido ante la realidad que nos tocó vivir y de describirla con la belleza que la literatura otorga. 




Dime a quién publicas y te diré de que careces 


Otra de las cuestiones que sentí diferente en esta FIL, fue el tipo de libros que estaba buscando y "la dificultad" para encontrarlos. 

Si bien, aún me gusta mucho leer autores Best Seller, ya sea latinos o gringos, la escuela de escritores me ha sembrado la inquietud de buscar la novedad de lo poco común, de la narrativa menos comercial y por lo tanto, más difícil de encontrar, a veces por la sencilla razón de la difusión localizada u opacada. 

Y basta ver en los pasillos de la expo las enormes fotografías de los autores del momento para perderse en el ¿debería leerlos? Si bien algunos son autores de la talla de Cortazar, también hay que considerar que las nuevas propuestas, quizá hasta podríamos decir "las más difíciles de vender", no tienen una difusión tan considerada.

Aún así, en lo personal, solo no he podido encontrar un libro: los cuentos de Guadalupe Dueñas, autora de la cual hice una breve semblanza aquí en el libro rojo. Es una autora local y del siglo pasado. Quizá, con suerte la encuentre en estos días que todavía durará la expo. 

A decir verdad, este aspecto de "no encontrar" no me desagrada tanto. Pues ha logrado que aumente mi espíritu de exploración, el estar preguntando (aunque en las computadoras de búsqueda digan que no lo tienen) por el autor o el libro que busco. Es, hasta cierto sentido, una falta de organización que me agrada y le da un ambiente de tianguis al asunto. Los puestos más interesantes ahora son los de las editoriales universitarias y las independientes. En fin, la búsqueda a pie, es algo que me ha agradado bastante. 



Por el momento es lo que puedo platicarles acerca de mi experiencia con esta FIL 2013. La próxima semana haremos nuevos artículos en base al tema. Por el momento, a disfrutar de esta feria que aún le quedan varios días por delante. 





lunes, 2 de diciembre de 2013




¿Encuentro con la cultura?



Una vez al año, cada año en Guadalajara, hay una fiesta especial para todos aquellos que amamos los libros, que amamos la cultura y la literatura. Una fiesta que en lo personal espero con ansias, veo las conferencias a las que quiero ir, preparo tiempo para asistir a ellas y dinero para comprar aquellos libros que me llamen la atención.

Sí, es una fiesta maravillosa para aquellos que el resto del año somos ignorados por el gobierno, aquellos alienados de la sociedad, que nos ven con cara rara cuando decimos que nos gusta leer, cuando decimos que tal o tal libro es mejor que una película, como diría mi hermana es nuestro espacio, en donde somos libres… o al menos hasta este año.

El día antes de la inauguración de la FIL comenzaron los anuncios… calles cerradas, las entradas y el perímetro de la Expo Guadalajara rodeada de militares, avisos de que para a asistir ese primer día tenías que tomarte tiempo para la entrada porque cerrarían las puertas de la FIL de tal a tal hora… algo nunca antes visto. 



La pregunta del porqué no se hizo esperar, ¿por qué en está ocasión estaba sucediendo eso? La respuesta fue simple: viene Shimon Peres, presidente de Israel. Y entonces entran otras cuestiones… ¿por qué ahora sí? No es el primer presidente que visita la FIL, políticos, diplomáticos y figuras públicas acuden constantemente a este evento, ¿por qué nunca antes se había hecho eso, que amerita que ahora si se haga? ¿qué eso no demerita a las demás personas públicas que han venido? En fin…

El aspecto de seguridad fue el tema, yo aun así pensaba que las cosas acababan con el cierre de calles, pero cual va siendo mi sorpresa que para entrar sólo abrieron uno de los dos estacionamientos y sólo una entrada para tanta gente, la fila era impresionantemente larga y lo que normalmente te lleva unos diez minutos fue de 40 minutos a una hora de espera para poder accesar a las instalaciones, esto fue porque al entrar había unos cinco arcos para detección de metales, estaban revisando bolsas y pertenencias a cada persona que ingresaba al recinto haciendo el ingreso tardado, engorroso y un tanto humillante. 

Una vez dentro, todavía nos llevamos otra desagradable sorpresa, el pabellón del país invitado, en esta ocasión Israel, estaba bloqueado, no sólo para el paso sino para la vista, ya que pusieron un muro de paneles para que nadie pudiera entrar.

Pero si las cosas fueron así para los ciudadanos que cada año se dan cita para celebrar los libros, fue todavía peor para los profesionales, es decir para aquellos que se dedican a la edición de libros, compra y venta, escritores, editoriales, impresores y traductores.

Editores nos cuentan que fue algo indignante sumándole lo tardado así como lo engorroso, ya que revisaron caja por caja de los libros que ingresaron a la expo, algo que no se había realizado en los anteriores 26 años que tiene de vida este evento.



Que la inauguración del pabellón fue exclusivo para la comunidad judía, no se le dio ingreso a nadie, ni a los invitados especiales, algunos de ellos que se trasladaron desde países lejanos para estar en el evento, entre los que se encuentran como cada año, dueños de editoriales, algunos escritores o reporteros.

Dentro de la FIL también este año los canales de televisión que cubren la feria, se les negó la entrada y no están ahora allí…

Bloquearon las señales de celular, estando dentro de la FIL no se puede hacer llamadas porque  los militares llevaban un dispositivo para hacerlo, alegando que “hay bombas que se pueden accionar a control remoto por medio de un teléfono celular”.

Y la lista de quejas continúa. Los aspectos de seguridad que nos quieren vender que es “por nuestro propio bien” es sólo un despliegue para rendirle pleitesía a un gobernante, lo que regresa a mi mente, ¿qué tiene de especial él? Además de que malamente se le dio el Nobel de la paz (1994), siendo que Israel tiene guerra declarada con más de 28 países. Muy pacífico ha de ser ese señor que entra en la paranoia de exigir un despliegue militar, policiaco y de seguridad peor que el de los aeropuertos. Y que de forma errónea la administración de la FIL accedió a tales exigencias, cuando nunca antes se había necesitado.

En 26 años, jamás han ocurrido eventos violentos, ni amenazas de bombas ni aun cuando han ido candidatos a la presidencia en medio de un ambiente político caldeado, que hemos tenido visita de reyes y príncipes, de Cancilleres, Diplomáticos y bastantes premios Nobel. ¿Por qué ahora con este señor se hizo? No era justificable de ninguna manera, por rendirle honores a este señor, se atropellaron los derechos civiles de todos los ciudadanos que cada año nos damos cita en este evento.

Mal, una mala nota, no puedo hablar positivamente de un comité de organización que le dio preferencia a este sólo hombre, cuando millones de personas entre ellos otros igual de importantes ya han venido a visitar las ediciones pasadas y nunca se había hecho algo tan exagerado como lo de este año, que cae en lo ridículo y paranoico.

Pero como dice mi hermana, a pesar de eso, a pesar de tantos atropellos, los fieles lectores, los que sufrimos todo el año, trataremos de disfrutar de esta que es NUESTRA fiesta. Es un evento para lectores, para escritores, para editores, para todos aquellos que representan la parte intelectual de un país, aquellos que te dirán lo malo de las guerras, que están en contra de la violencia, que defienden los temas de justicia y de tolerancia, cosa que este año parecen haber olvidado… así es señores de la FIL, no es una fiesta para políticos, si querían fiesta para ellos debieron acudir a Gobernación no a un evento Cultural… repito la FIL  siempre había sido un evento Cultural, donde tal vez de repente se veían temas políticos, pero que al fin de cuentas siempre la literatura, los libros y la cultura era el tema principal.  Muy mal que los organizadores se hayan prestado a hacer de este evento uno político, religioso y de seguridad.

Sólo espero, y lo espero con toda mi alma, que sea un suceso de debut y despedida, que nunca más vuelva a pasar por esta situación… porque lamento decirlo, pero eso sería el comienzo del final de algo que es maravilloso. 

Aquí les dejo también este artículo que habla sobre el porque Israel no debió ser invitado de honor de un evento como la FIL, "Israel, Indigno invitado a la FIL"

domingo, 1 de diciembre de 2013

Escrito por Danz en , , | 5:27 a. m. Sin comentarios
Capítulo 15 "Aplasta, mezcla, quema... repite" 


Imagen de Devianart; Yggdrasil por Fulgurer. 



El hombre que estaba muerto volvió a morir. Una lluvia de libélulas cayó sobre él. Rompieron su ligera existencia de papel en miles de trozos, su carne se esparció por el suelo de cenizas, como una hojarasca llena de melancolía. Mi cuello dolía y aspiré el sabor de la tierra quemada. El centenar de libélulas hicieron el sonido seco de las gotas de lluvia, se posaron y comenzaron a subirse unas sobre de otras. Los montículos azules crecieron al ritmo de mi respiración de ceniza. Entonces, el sonido de las alas rompiéndose, el cascarón que es la piel de los insectos estalló y la masilla que fueron sus diminutos órganos comenzó a formar un cuerpo diferente. De todos los montículos nacieron niñas, decenas de niñas. Desnudas, diminutas, sus ojos brillaron como estrellas en ese cielo que era el piso negro y todas me miraron. 

- Sofía - dijeron apuntándome - La última. 

Una niña, de las más cercanas a donde yo estaba, se acercó con lentitud. Sus dedos infantiles me acariciaron el cuello y ella me dio un beso en la frente. Yo estaba sentada en el piso y ella tuvo que pararse de puntillas para colocar sus labios en mi piel. 

- Sofía, mi niña - Dijo mientras acariciaba las lágrimas que caían sobre mis mejillas - Sofía, la última - todas las niñas repitieron eso. Sus voces eran el aleteo de las libélulas. 

- ¿Ana? - Pregunté a la niña que no podía reconocer como mi madre, pero sí como la protagonista de tantas fotografías de cuando mi mamá era niña. 

Sonrió. Invitó a las demás niñas a que se reunieran con nosotras. Todas ellas, tan pequeñas, sus ojos tan brillantes. 

- ¿Estoy soñando? - Pregunté llena de inercia. 

- Sofía no sueña, Sofía está muriendo - Dijo una pequeña que tenía cara de llamarse Valeria. Todas repitieron en un murmullo lo último. La que se parecía a las fotos de mi madre de chica, se acercó y me tomo de la mano. 

- Sofía tiene que ir al árbol de la vida para despertar del sueño de muerte. 

- ¿De qué están hablando? - Repuse dándome cuenta de que las conocía a todas ellas, a todas esas niñas que en mi vida había visto. 

- Sofía está muriendo - Repitieron a coro. - Debe ir al árbol de la vida y despertar de este sueño de muerte. 

Ana sostuvo mi mano mientras, una a una, las niñas me dieron un beso en la mejilla y me decían idénticas: "Sofía, la última"; cuando lo hacían comenzaron a convertirse en cenizas que caían en silencio. Ana fue la última en acercarse. 

- Sofía, la última. Mi niña, no repitas. Sé la última - Me dio un beso en la mejilla - y antes de desaparecer señaló a la distancia. Reconocí el árbol enorme, aquel donde había perdido el conocimiento, Ana se convirtió en cenizas. 

- ¡Mamá! ¡Mamá! No te mueras, necesito tu ayuda - grité mientras la niña se juntaba con el suelo quemado. 

Escuché un sonido detrás de mi. La piel despedazada por la lluvia de libélulas comenzó a juntarse, a formar un rompecabezas y al ver que crecía más alto que la estatura de las niñas, pensé que sería Ana, mamá adulta, la Ana que me arrebataron. Entonces de las cenizas, la voz de la que sí era mi madre resonó en el páramo quemado. 

- Sofía, mi niña. Corre 

El rompecabezas se completó. Era el hombre y supe, que si me atrapaba, moriría. 

Corrí. 






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